Las Casualidades de la Vida

Por: Sigo

Comienzo así, con este Título, la narración de parte de mi larga y azarosa vida, pues existo de “Casualidad”. Mi padre llegó a Cuba en 1928, cuando era muy joven, pues nació el “20 de Mayo de 1907, fecha histórica en Cuba”, y tenía entonces 21 años. Había nacido en Varsovia, Polonia, y tenía 2 hermanos mayores que él, y varios años antes, habían obtenido visa para EUA, y vivían el mayor en New York y el otro en Filadelfia. Los demás hermanos y hermanas eran menores que él y solo una hermana pudo salir de Varsovia por los años 30, hacia EUA. Los demás de la familia perecieron en el Holocausto, abuelos, tíos, primos…
Mi madre llegó a Cuba al principio de 1936. Nació el “10 de Octubre de 1910, en Lublin, Polonia, casualmente también fecha histórica en Cuba”. Ella vino a Cuba porque varios años antes, una hermana mayor había emigrado para acá. Estaba casada y tenía 2 hijos, residían en San Antonio de los Baños, (también conocido como San Antonio del Ariguanabo, San Antonio del Humor), una pequeña ciudad de la antigua Provincia de la Habana, a unos 37 Km de la Ciudad de la Habana. Allí mis tíos tenían una pequeña Fábrica de Zapatos y “casualmente” cuando mi mamá llegó, mi papá trabajaba allí, y así “casualmente”, se conocieron, se enamoraron, se casaron y nací yo el 2 de Agosto de 1937, “¡de casualidad!”. Cuando era pequeño mis padres me hablaban en “yiddish” y después aprendí español. Cuando estaba en la Escuela Primaria, asistí también a clases de Inglés.
Al terminar el Bachillerato, la Universidad estaba cerrada por la dictadura de Batista, en los años 50. Tenía varios amigos que trabajaban en La Habana en un Centro Turístico llamado “Chateau Madrid”. Fui con ellos, me presentaron y para sorpresa mía “¡casualmente!”, los dueños eran judíos sefaradíes, cuyos ancestros eran de Turquía, que emigraron a Francia, España y al fin aquí a Cuba, triunfaron y se hicieron ricos. Trabajé varios años en ese Centro, durante el capitalismo, recibiendo turistas, principalmente judíos, practicando inglés, y “yiddish”, fungiendo como Guía y Vendedor del Centro, donde se encontraba la “Perfumería Fibah”, de la familia Habif.
En enero de 1959, a raíz del Triunfo de la Revolución”, un grupo de amigos Aficionados al Cine, creamos la APCA “Agrupación Pro Cine Ariguanabense”. Primero funcionamos con una cámara de 8 mm y después con otra de 16 mm. Hicimos algunas películas de ficción, aventuras, comedias, etc. Se exhibieron en los Cines y tuvieron muy buena acogida por la población de San Antonio.
Algunos del Grupo, tuvimos que mudarnos para La Habana, para trabajar y estudiar en la Universidad y los demás continuaron activos. Cual no sería el asombro de todos cuando en el año 1987, se crea la “Escuela Internacional de Cine y Televisión” en el Municipio de San Antonio de los Baños “¡QUE CASALIDAD!”
Después del Triunfo de la Revolución, cuando la Universidad abrió, matriculé Ingeniería Eléctrica, y cuando el Centro Turístico cerró, comencé a trabajar, primero en JUCEPLAN, después en el MININD (cuando el Che era Ministro), Construcción Industrial, MICONS, CIMEX, Batalla de Ideas (MINSAP) y al final después de Jubilado, soy el Responsable de la “Exhibición del Holocausto”, que se inauguró el 18 de diciembre de 2011, en el “Centro Hebreo Sefaradí de Cuba”, donde recibo visitas de todas partes del mundo, judíos y no judíos, cubanos adultos y niños, creyentes y no creyentes…
Es muy importante señalar que la última Pancarta, al final de la Exhibición, es una foto del año 2000, en una mañana de sábado en el Patronato, Casa de la Comunidad Hebrea de Cuba, Beth Shalom, con una “miniam” de 10 hombres de edad avanzada, del cual lamentablemente solo quedamos 2 con vida y de nuevo “casualmente”, 5 Ashquenasis y 5 Sefaradíes, “que casualidad”, y es una prueba de que en Cuba, funcionamos juntos hace muchos años.
Es o no “casual”, que comencé mi vida laboral, siendo muy joven, en un “Centro Turístico” perteneciente a una familia hebrea sefaradí (HABIF), de la cual guardo muy gratos recuerdos y que en mi última etapa de vida, con 82 años de edad, sigo laborando en el Centro Hebreo Sefaradí.
Siempre he considerado que “debemos sumar y no restar, multiplicar y no dividir”
¡QUE CASUALIDAD!

admin