Jorge en la Torre Eiffel y el robo

Por: Ralph El demoledor

Había una vez un niño que se llamaba Jorge y vivía en París.
Sus padres le prometieron que iban a ir a la torre Eiffel el miércoles que era su cumplaños. Llegó el día de su cumpleaños, primero fue su fiesta, llegó la noche, Jorge estaba muy emocionado.

Pero esa noche justo habían unos ladrones que querían robar un objeto muy valioso que estaba en la torre Eiffel.
Jorge y sus papás estaban viendo el primer museo de la torre Eiffel. A Jorge le interesó mucho un cuadro que vio, les pidió a sus papás que le tomaran una foto con el cuadro. Al terminar salieron de ahí y subieron a cenar.
A Jorge le gustaban mucho los caracoles y las langostas. Jorge acabó de comer muy rápido y les dijo a sus papás que se apresuraran. Ellos trataron de apurarse, al fin acabaron y se fueron.
Los ladrones estaban listos para robar una torre Eiffel chiquita.
Jorge y sus papás subieron otro piso donde había otro museo y a Jorge le interesaron más las cosas.
En lo que Jorge subía al último piso, sin saberlo los ladrones también lo hacían.
A Jorge le llamó la atención una torre Eiffel chiquita y se quería tomar una foto, por lo que sus papás estaban en eso, cuando los ladrones tomaron la torre Eiffel chiquita. Los papás de Jorge se dieron cuenta de que se la estaban robando cuando vieron a un cuidador y el cuidador llamó a la policía. La policía vino rápido y los atrapó.
Jorge vio que venía un meteorito le avisó a sus padres y ellos les avisaron a los cuidadores. Entonces los cuidadores sacaron a todos de la torre Eiffel.
La historia del meteorito resultó porque en Marte había un partido de fútbol entre dinosaurios, para el partido usaron un meteorito, por accidente un dinosaurio voló el balón hacia la tierra y el meteorito, por mala suerte cayó en la torre Eiffel.
Los policías revisaron que no hubiera ninguna persona pero se les olvidaron los ladrones. Estos aprovecharon para escaparse con todo y la torre Eiffel chiquita. Los ladrones se fueron corriendo a su guarida y los policías cuando se dieron cuenta de que no estaban, fueron corriendo a buscarlos.
Jorge iba caminando con sus papás, vio a los ladrones correr hacia una tumba y se dirigió hacia allá. Por accidente, los ladrones dejaron sus llaves afuera y fácilmente las identificó porque decían “lugar secreto de los ladrones”. Jorge abrió la tumba, vio unas escaleras, llamó a sus papás y juntos le echaron un vistazo. Decidieron llamar a la policía y a los soldados que llegaron de inmediato y entraron a la guarida de los malos. Jorge descubrió dónde se escondieron y entró, grito a la policía y a soldados quienes atraparon a los ladrones.

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