La piedra mágica

Por: Azul

En algún lugar desconocido existía una piedra mágica y misteriosa, que mucha gente buscaba porque tenía el poder de hacer a todos los niños felices. En la escuela del pue-blo, los niños conocían la leyenda y usaban su tiempo libre y muchas veces su tiempo de clase, para pensar o imaginar en qué lugar estaría escondido ese tesoro tan grande.

Muchas veces, no ponían atención en la clase, buscaban en los libros información sobre la piedra mágica y, a veces, se ponían de pie y entre ellos hablaban de la piedra. Como esto lo hacían cuando era la hora de clases, la maestra se enojaba y les decía:
—¡Ya párenle!
Entonces, los niños se sentaban en su lugar y trataban de poner atención.

Cuando llegaban a su casa en vez de sentarse a comer se iban a buscar la piedra. Sus mamás los regañaban y les decían que no hacían más que buscar esa piedra.

Tan interesados vieron los adultos del pueblo a los niños que un día todas las familias del pueblo se fueron al bosque a buscar la piedra. Estuvieron días y noches en el bos-que buscando sin encontrar nada. A algunas familias se les acabó la comida y tuvieron que regresarse a su casa. Pasaron muchas cosas en el bosque, unos niños se cayeron y se rompieron algún hueso, otros sentían muchos dolores de tanto caminar, unos más ya estaban aburridos, así que poco a poco fueron regresándose. Encontrar la piedra era cada vez más difícil. Casi todos se habían desanimado y estaban a punto de regresarse y abandonar la búsqueda.

Un día, un pequeño niño llamado Juanito se acercó lentamente a una cueva muy oscura de la cual salían unos ruidos parecidos al aullido de un animal herido; tuvo mucho cui-dado de acercarse sin hacer ruido y así poder ayudar al animalito que parecía pedir ayu-da. Volteó a los lados pero nadie estaba cerca de él, con algo de miedo entró gateando a la cueva, cuando de pronto vio en el piso algo que brillaba y gritó:
—¡La encontré!

Entonces, todos se acercaron a Juanito, estaban muy felices, por fin su búsqueda tenía resultados exitosos. Observaron la piedra que era muy bonita y además tenía escrito, en letras pequeñitas: “Mi misión es hacer que todos los niños sean felices”.

Como Juanito era quien había encontrado la piedra, se la quedó y la llevó a su casa. La observaba con cuidado y la guardaba nuevamente en el cajón del armario. No sabía qué hacer con ella, por más que pensaba y pensaba y no se le ocurría nada, así que decidió pedir ayuda en su escuela.

Al día siguiente, en el colegio, fue a la Dirección y les preguntó a las directoras qué le recomendaban hacer con su descubrimiento; preguntó a todos, a cuántos pudo pre-guntarles: la secretaria, los maestros, la bibliotecaria, el profe de deportes pero ninguno le pudo ayudar, ya que todos contestaban que no sabían qué hacer, que tl vez lo mejor que podía hacer era regalar la piedra. Juanito, muy triste, les contestaba:
—Gracias por darme esa opción, pero no la quiero regalar, quiero hacer algo con ella.
Cuando iba a sus clases de la tarde llevaba la piedra y también preguntaba a sus com-pañeros:
—¿Qué me recomiendan hacer con la piedra?
Y los compañeros le decían igual que todos:
—¿Y por qué no la regalas?

Después llegaba a su casa y pasaba lo mismo. No entendían que él no la quería regalar, quería quedarse con la piedra.

Ya era de noche y Juanito seguía sin saber qué hacer con la piedra. No podía concen-trarse en otra cosa.
Su mamá le preguntaba:
—¿Qué quieres de cenar?
Juanito no contestaba porque pensaba y pensaba. Cuando ya se tenía que dormir no podía, porque estaba ansioso, hasta que se dormía por lo cansado que estaba de tanto pensar.

Así pasó algún tiempo hasta que una noche, tuvo un sueño que le ayudó: soñó lo que podía hacer con la piedra y saltó de alegría. La solución era que podía mandar la piedra mágica en un avión a cada país del mundo y que cada persona que estuviera triste la tocara, así, la piedra podía cumplir su misión.

Por fin, su sueño se cumplió. Mandó el avión y colocó una notita en la piedra diciendo: para que todos los que toquen esta piedra sean felices para siempre.

admin