Snow y su salchicha preferida

Por: Shell

Había una vez un perro llamado Snow que tenía un vecino llamado Coco, a quien veía todos los días cuando los sacaban a pasear.
La dueña de Snow se llamaba Sofía y viajaba mucho, así que dejaba a Snow en una guardería llamada “Hotel para Perros”.
Cada viaje, Snow sufría mucho al quedarse solo en la guardería, ya que aunque lo trataban muy bien, extrañaba a Sofía y a Coco.

El dueño de Coco se llamaba Isaac y casi nunca viajaba, pero un día tuvo que ir a visitar a su abuelita al norte de México ya que estaba enferma y decidió dejar a Coco en el “Hotel para Perros”. El día que dejaron a Coco, Snow estaba también ahí, en su jaula, se sentía deprimido, de repente Snow vio a Coco llegar se emocionó muchísimo y hasta se hizo pipí, no podía creer que a su mejor amigo lo llevaban a la misma guardería para perros.
Snow estuvo muy feliz esa vez que coincidió con Coco, pero en los siguientes viajes de Sofía, Coco ya no estaba más en la guardería, eso lo ponía muy triste.
En la guardería había un recreo donde los perritos podían ir a un puesto de salchichas o de algodón de azúcar, era como una feria para perros, a Snow le encantaba comer salchichas así que en su primer recreo corrió al puesto de salchichas y se las llevó todas. Se comió todas menos una, su salchicha favorita, que guardaba para compartirla con Coco. Snow se dormía arriba de su salchicha favorita para que ningún otro perro se la quitara.
Un día, cuando Snow salió al jardín, otro perro vio la jaula de Snow abierta y se comió su salchicha favorita. Cuando se dio cuenta que su salchicha favorita había desaparecido, Snow se puso muy triste y decidió investigar quién había sido, pero no pudo. Al salir de la guardería, se sintió más triste de que no pudo compartir su salchicha favorita con Coco, así que cuando vio a Coco en el jardín se puso a llorar. Coco pensó que Snow ya no lo quería y también se puso a llorar. Los dueños de Coco y Snow se sorprendieron de que sus perritos estaban tristes y fueron juntos a un parque donde había un carrito de hot dogs donde les compraron una salchicha a sus perritos. Snow creyó que la salchicha que les compraron era la misma de la guardería y se puso muy feliz de poderla compartir con su amigo Coco.

Sofía e Isaac, comprendieron que sus perritos eran muy buenos amigos, así que comenzaron a hacer otras actividades con ellos como ir a parques, bosques y playas. Con el tiempo, Sofía e Isaac se enamoraron y desde entonces Snow y Coco viven juntos.

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