Vanessa pierde su ropa

Por: Michlinlin

Una mañana, Vanessa, la cerdita, se despertó y se bañó, pero cuando quiso vestirse no encontró nada que ponerse, ¡su ropa había desaparecido! Muy enojada, gritó: -¡Oink, oinkkkkkkk! -más y más fuerte. Sus mejillas se hincharon de coraje.

De pronto, se le ocurrió que si juntaba dinero podría comprar ropa nueva. Así que razonó: “¿Quién puede darme dinero?”. Estaba tan concentrada que chocó con una pared y se le cayó un diente, dijo: “ya sé quién me dará el dinero que necesito”. Se emocionó tanto que con la lengua comenzó a moverse otro diente. Estaba feliz porque ya no sólo obtendría dinero por un diente, ahora, el ratón de los dientes, le daría el doble de dinero. Colocó sus dientes debajo de la almohada y durmió profundamente.

Al día siguiente, Vannessa, sonrío porque su cama estaba llena de dinero. Se fue de compras y vivió muy feliz para siempre con su ropa nueva.

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