Mónica y su amistad por siempre

Por: Mr. Nami

Había una vez una jirafa de nombre Mónica, uno de sus sueños era ir a la escuela, lo deseaba tanto, pero tanto, que no dejó de insistir hasta lograr que su papá la llevara y la inscribiera.
Cuando le dio la noticia ella no sabía qué hacer de tanta emoción.

Al día siguiente Mónica se vistió con su ropa favorita, al llegar a la escuela sus amigos la recibieron con actitud indiferente, opuesta a la actitud de ella, estaba con una sonrisa enorme. Cada vez que entraba al salón chocaba con la puerta de lo alta que era. Cuando se sentaba en la silla la rompía, todos se burlaron de ella. En ese momento todo cambió y cada vez que regresaba a su casa entraba llorando, subía rápidamente las escaleras para ir a su cuarto y evitar que la vieran. Se acostó en su cama y se limpió las lágrimas con su cojín favorito. Mónica sólo quería hacer muchos amigos y nunca se imaginó que así era la escuela. Esa noche se fue triste a dormir.
Al siguiente día un perro de nombre Tomás la empezó a acompañar en los recreos ya que vio que ella comía sola con su peluche, era su única compañía, el perro se acercó y le dijo que si quería ser su amiga, ella asintió con la cabeza, con una nueva sonrisa en su rostro, tan feliz que cada día que iba a la escuela era muy gentil con todos los demás y lo único que querían era que se vaya de la escuela pero Tomás siempre la defendía. Después de unos cuantos días, los dos se volvieron mejores amigos cada segundo estaban juntos, empezaron a descubrir el valor de la amistad.

Pasó un año, entraron a 5º, la mala noticia es que no les tocó juntos. Dejaron de ser mejores amigos pero Mónica sabía que en su corazón iba a tener su amistad por toda la vida y jamás iba a dejar de pensar en él. Tomás siempre la va a reconocer como su mejor amiga, después de un par de semanas ya no se vieron, Mónica hizo una nueva mejor amiga, se llamaba Sofía era una cebra, pintaba muy bien, entonces Mónica se puso celosa pero Sofía dijo que Mónica era la más talentosa que había visto, ella estaba muy contenta de que sean amigas. El deseo de Sofía fue que sean amigas. Salieron al recreo, Emily les dijo que si puede jugar con ellas, las dos como tenían un corazón enorme le dijeron por supuesto que sí, fueron corriendo a los columpios, sólo habían dos, Sofía y Mónica los ganaron. Emily les dijo:
-¿Podemos ir a otro juego para que me pueda subir? -Mónica contestó:
-Sí claro, vamos al carrusel.
Mónica dijo:
-Yo quiero la jirafa.
Sofía dijo:
-Yo quiero la cebra
Emily dijo:
-Quiero el elefante.
Habían de todos los animales pero ellas escogieron esos. Mónica las invitó a su casa, Sofí y Emily terminaron de comer, la máma de Mónica les dijo que van a ir a la montaña rusa, ahí se encontraron a Fanny que era un hipopótamo, las tres la invitaron a la montaña de cuatro, dijo Fanny
-Sí ¿por qué no? de seguro va a ser muy divertido.
Se la pasaron muy bien.
Fue el momento donde se tuvieron que ir a su casa.
El día siguiente fueron a la escuela muy emocionadas y Bruno junto con los demás se dieron cuenta que Mónica era una buena amiga igual que todos, nadie se burló de ella, todos estaban muy felices igual que Mónica, Bruno, Fanny, Emily y Sofía
pues descubrieron que cuando te das la oportunidad de convivir y conocer a alguien puedes llevarte una sorpresa y encontrar a una amistad por si

admin