La gran aventura de Ariela y su caballo

Por: Arcoiris

Un día en la tarde hacía mucho calor, Ariela y su caballo salieron a caminar, de repente Ariela vio que había un zorro bebé pero Ariela no sabía si ayudarlo porque estaba solito o dejarlo ahí porque la podía morder, luego se dio cuenta de que tenía mucho calor y si se quedaba en el calor se iba a desmayar.

Entonces agarró al zorro y de tan concentrada que estaba en él, el caballo se sintió mal porque toda la atención de Ariela estaba en el zorro, así que decidió escaparse. Cuando Ariela le dijo a su caballo llamado Linda que vayan a su casa para que el zorro pueda descansar no oyó ningún ruido así que volteó a ver y no vió a Linda, se espantó mucho no sabía qué hacer y se puso a llorar.
Ariela estaba muy triste, cuando de pronto pensó que los zorros pueden oler las cosas, rápidamente le dio al zorro uno de los juguetes favoritos de Linda para que lo huela, lo reconozca y así iba a encontrar a Linda.
Todo saldría bien pensó, sin embargo no contaba con que el zorro no quería caminar, así que le dijo:
-Si me enseñas el camino te doy un premio.
Entonces empezó a caminar y a soplar para enseñarle las huellas de Linda, así que Ariela lo empezó a seguir. Mientras caminaban se metieron a una selva, y Ariela volvió a recordar que cuando era chiquita le encantaba jugar en la selva así que siempre venía a colgarse de lianas y a jugar con los animales pero una vez su mamá la regañó y no la dejó volver a ir a la selva.
A Ariela ya se le había olvidado lo preocupada que estaba por haber perdido a Linda. Mientras caminaba Ariela pudo ver sus juegos de cuando era chiquita porque nunca los quitó, se le antojó volver a sentir como jugaba cuando era chiquita, así que agarró al zorro cuidadosamente y se empezó a colgarse de las lianas como si fuera un chango. Mientras se colgaba de la parte más alta de la liana pudo ver a Linda atorada en un arbusto, entonces se empezó a colgar de lianas que cada vez estaban más abajo hasta llegar con Linda.
Cuando llegó Ariela le dijo que todo iba a estar bien. Mientras trataba de desenredar a Linda vio que estaba lastimada de la pata así que trato de desenredarla más rápido pero estaba muy enredada y atorada de las ramas del arbusto. El zorro empezó a morder las ramas del arbusto y Ariela pensó que estaba jugando pero se dio cuenta de que la estaba tratando de ayudar así que el zorro continuó mordiendo, Ariela quitaba todo que ya estaba suelto y empezaron a trabajar en equipo. Cuando terminaron, Linda no se podía parar porque le dolía mucho su pata, Ariela para curarla le puso una liana como si fuera una venda. Ya estaba mejor Linda, pero cuando llegaron a las lianas para trepar Ariela pensó “¿cómo va a subir Linda? no la puedo cargar y tampoco ella puede escalar” y Ariela se sentó en la tierra para pensar. Mientras pasaba el tiempo, Ariela se seguía preguntando cómo iba a subir Linda, hasta que por fin se le ocurrió algo que sí serviría y lo empezó a dibujar en la tierra con un palo de madera que encontró detrás de ella. Este es el plan, le dijo al zorro y a Linda
-Iremos a buscar un tronco de un árbol que ya no sirva y lo traeremos. Ariela cortaría el tronco con unas rocas, y va a quedar como una tabla dura para atorarlo en muchas lianas, pero las lianas van a estar colgados en una rama que al poner el peso de un lado se levanta del otro, de un lado de la liana va a estar una roca muy grande que pesa mucho para que pueda levantar a Linda, del otro lado va a estar Linda subida en la tabla de madera.
Cuando Ariela terminó de explicar el plan todos empezaron a hacer lo que les había asignado Ariela. El zorro y Linda fueron a buscar el tronco y mientras ellos buscaban el tronco Ariela busco las rocas chiquitas para cortar el tronco y la muy grande y pesada para subir a Linda. Cuando ya todos tenían las cosas hicieron el paso dos que era cortar el tronco y amarrarlo en las lianas. Ariela agarró el tronco y las rocas chiquitas que había buscado y empezó a cortarlo. Mientras Ariela cortaba el árbol les dijo a el zorro y a Linda que vayan a buscar lianas gruesas y fuertes.
Cuando Ariela terminó de cortar el árbol y convertirlo en una tabla fue a buscar al zorro y a Linda cargando la tabla para que en el lugar donde encontraran las lianas lo amarren y no tener que regresar.
Cuando los encontró le dolía mucho la espalda por haber cargado tanto tiempo la tabla de madera. El zorro y Linda le enseñaron las lianas gruesas y fuertes, y atoraron la tabla en las lianas. Lo único que faltaba era poner la roca grande y pesada pero a Ariela se le olvidó en el otro lugar donde cortó el tronco y lo hizo tabla. Ariela dijo que estaba muy lejos el lugar donde estaba la roca y ya se estaba haciéndose de noche, así que decidieron buscar una roca grande y pesada por ahí.
Ariela le dijo al zorro y a Linda que es muy difícil encontrar una roca grande y pesada en la selva, pero si trabajaban en equipo lo pueden lograr antes de que oscurezca. Pero ya todos estaban cansados por tanto buscar todo el día.
Dijo Ariela que no pasaba nada si descansaban un segundito, y de tan cansados que estaban que se quedaron dormidos.
El otro día, Ariela se despertó espantada pensando que se quedó dormida y volteó a ver al zorro y a Linda y también estaban dormidos.
-¿Sólo era un descansito, cómo nos quedamos dormidos? -Ariela dijo. Y despertó al zorro y a Linda para que lleguen más rápido a la casa y en lugar de dormir en la tierra duerman en la cama con comida y aire acondicionado.
Ariela, ya desesperada por regresar a su casa dijo:
-¡HAY QUE SEGUIR EL PLAN!
Los tres se pusieron a buscar la roca grande y pesada. Buscaron y buscaron pero no encontraban nada, hasta que por fin el zorro la encontró escondida debajo de unas grandes plantas. Entre todos la sacaron y la llevaron hasta las lianas.
Cuando ya estaba todo el plan hecho, Linda se subió a la tabla con cuidado y con ayuda de la gran roca pudieron subir a Linda hasta el camino y así llevarla hasta la casa de Ariela.
Cuando llegaron a la casa, Linda ya no podía caminar de lo lastimada que estaba. Ariela le llamó al veterinario y él le puso una venda a Linda y le dio medicinas para que se curara pronto. Cuando se fue el veterinario, Ariela, Linda y el zorro se pusieron a descansar y a comer un poco.
Más tarde, Ariela regresó al zorro a la selva, pues ahí era donde vivía y era el lugar indicado para el zorro. Antes de irse Ariela le dijo al zorro que seguirán siendo amigos y que lo visitaba junto con Linda para jugar juntos.
Después de unas semanas, Linda ya estaba mucho mejor de su pata, así que ya podía volver a jugar con Ariela y el zorro.
Cada fin de semana, Ariela y Linda iban a visitar a su amigo el zorro o el zorro venía a casa de Ariela para jugar con ellos. Se divertían mucho juntos y eran grandes amigos.
Ariela le contó a toda su familia y amigos su gran aventura con Linda y el zorro.
Y Ariela le dijo a Linda y al zorro que sin importar lo que pase seguirán siendo amigos por siempre.
Y vivieron muchas aventuras todos juntos.

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