El viaje en el tiempo

Por: Pandi

Había una vez una niña llamada Nicole, que tenía una hermana llamada Ariela. Nicole tenía 10 años, era muy responsable, tenía su cabello color café y su mejor amiga se llamaba Diana.
Por su parte, Ariela era muy juguetona, le gustaba estar con su hermana y también tenía el cabello café.
Un día su mamá les dijo:

-Quiero hablar con ustedes, vengan -y se sentó.
-¿Qué pasa mamá? -dijeron.
– En unos días nos vamos a cambiar de casa.
– Ok, está bien -dijo Nicole.
Días después, llegaron a la casa nueva,
-¡Wooow, está preciosa! Más que la otra casa -dijo Ariela
-Es como un sueño -dijo Nicole y fue a explorar la casa nueva.
Mientras exploraba, Nicole, encontró un túnel detrás de la chimenea, se metió a ver qué era, en un abrir y cerrar de ojos ya estaba en Egipto. Ahí, habían varios personajes históricos y le preguntó a uno de ellos:
-¿En dónde estoy?
– Yo soy el faraón Tutankamón -le contestaron.
– Ah, sí, yo te conozco -dijo asombrada Nicole.
– ¿Puedo ayudarte? -dijo el faraón.
– Sí, llegué por un túnel, pero ya no sé cómo regresar a mi hogar, necesito averiguar por dónde puedo hacerlo. Bueno, por aquí no veo ningún túnel así que seguiré buscando -dijo Nicole mientras se alejaba.
Finalmente, después de caminar, Nicole encontró la salida y regresó a comer a su casa, pero se quedó intrigada y quiso averiguar a qué lugar la llevaría esta vez el túnel.
Para su sorpresa, la llevó a India y fue ¡genial! Conoció a Gandhi y a Frida Kahlo, pero en en ese instante apareció su mamá en el cuarto y mmm… se dio cuenta que todo fue un sueño. Nicole no tenía casa nueva, tampoco había un túnel mágico, pero le encantó su sueño y pensó: “espero soñar así otra vez”.
Su deseo se volvió realidad, Nicole, volvió a soñar lo mismo, los mismos personajes y el mismo diálogo, pero esta vez, por estar soñando se quedó dormida y se le hizo tarde para ir a la escuela, así que se levantó rápidamente, se apuró y por fin llegó a la escuela.
En la escuela, Ariela, le contó que soñó con un viaje en el tiempo y para sorpresa de ambas era igual que el sueño de Nicole, solo que Ariela había conocido a Julio César, el emperador romano,
– ¡Wow, Ariela, y ¿con quién más soñaste? -dijo entusiasmada Nicole.
– Con el famoso científico Albert Einstein -contestó Ariela.
– Yo amo la ciencia. Mi maestra nos contó sobre él. A mí me interesó mucho la clase, pero Lana, mi amiga, ¡uy!, casi se queda dormida -comentó Nicole muy emocionada.
-También soñé con muchos más como George Washington, William Shakespeare,
Platón y varios más.
-Lo más curioso de todo esto, es que tu soñaste lo mismo que yo, solo que con diferentes personajes -dijo Nicole y se quedó pensando.
Esa noche Nicole no durmió, se quedó pensando en la coincidencia de su sueño con el sueño de Ariela, pensó y pensó y al siguiente día le contaron a su mamá sobre sus sueños.
-Las dos están tan obsesionadas con la historia y eso es lo que causó que las dos
tuvieran ese sueño, voy a conseguir boletos para una obra de teatro de historia para que vayamos a verla -dijo su mamá.
Días después, finalmente fueron a ver una obra de teatro, tomaron asiento y anunciaron primera llamada para el show de historia, segunda llamada y por fin tercera llamada: ¡Comenzamos!
-Yey, espero que esté divertida -dijo Nicole.
Nicole y Ariela aprendieron sobre más personajes como Juana de Arco, Marie Curie,
Cleopatra y bueno, muchisímos más.
Al llegar a casa, Nicole, investigó sobre cada personaje histórico que aprendió, por
ejemplo, descubrió que Marie Curie fue una científica a la cual no dejaban estudiar en una escuela, ya que en ese época las mujeres no tenían derecho a estudiar, pero ella pudo hacerlo gracias a que ella se metió a una organización que era como una escuela secreta para mujeres.
Otro ejemplo que investigó fue Juana de Arco, ella era nómada y transportaba su casa de campaña a todos lados,
– ¡Que cool!, ¿no? -pensó Nicole mientras investigaba.
Y finalmente Cleopatra, quien fue una faraona egipcia y cuando su papá murió le cedió el trono a su hermano, por supuesto. Cleopatra se enojó porque se lo tenían que ceder a ella, ya que era la más grande, pero otra vez, por la falta de derechos de las mujeres la corrieron del palacio y ella buscó la manera de entrar, pidiéndole a un vendedor que ofreciera un tapete, en el cual, ella se metió, para que a la hora de desenrollarlo ella saliera y tomara el trono.
Nicole aprendió estas y muchas cosas más, así que si quieren conocer las aventuras de Nicole, sus sueños y todo lo que aprendió, hagan que gane en el certamen literario.

Hasta la próxima.

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