Sara y las muñecas

Por: Caramelo

Había una vez una niña llamada Sara, era una niña que siempre que estaba en la escuela, se la pasaba jugando con sus muñecas y no las soltaba ni un rato, ella siempre se las llevaba a todas partes.

Las niñas de su clase la veían demasiado raro y no comprendían por qué ella sellevaba las muñecas a la escuela, más ellas tenían pena de preguntarle por qué siempre las llevaba.

A la hora del recreo, todas las niñas se juntaban para pensar razones por las cuales ella no se separaba de las muñecas y Sara se escondía cerca de ellas para tratar de escuchar de qué hablaban, pero cuando se acercaba, las niñas cambiaban el tema.

Un día Sara oyó que estaban hablando de ella y de las muñecas, se acercó a ellas y les explicó: – yo no suelto a las muñecas porque tengo miedo de que les pase algo, aparte que en la escuela cuando las agarro, me siento en mi hogar y cuando las suelto no me controlo, tengo demasiado miedo y empiezo a llorar. Esas muñecas me recuerdan a mi familia y me tranquilizan mucho, pero cuando llego a mi casa, las suelto y abrazo a mi familia, las muñecas me recuerdan mi casa y al tenerlas siento que aquí pertenezco; algún día que me sienta más confiada, se las prestaré y jugaremos todas con ellas, pero hasta entonces aquí estarán junto a mí -.

La hora de la salida había llegado y Sara finalmente se despidió de todas sus nuevas amigas y les dijo: – nos vemos mañana amigas, ya quiero volver para jugar con todas ustedes -.

Al día siguiente, Sara estaba tan emocionada y ansiosa por regresar con sus amigas, que soltó a las muñecas y les dijo: – ustedes son mis amigas y confío que siempre me ayudarán y apoyarán -, en ese momento dejó a las muñecas a un lado y les dijo que las soltó porque ellas le daban la confianza y que aunque ella va a seguir con las muñecas, tiene algo mucho mejor que era su gran amistad.
Y fue así que acabó siendo muy amiga de todas las niñas y ya no se sentía sola.

Con el paso del tiempo, Sara fue creciendo y esa niña que al principio estaba sola,
acabó siendo amiga de todas las niñas y al cumplir los 15 años, el día de su fiesta de
cumpleaños, todas le cantaron las mañanitas y la abrazaron.

admin