La niña que se quería superar

Por: Gladiola

Karla era una chica de 18 años que tenía síndrome de down, así que trabajaba en una estación de bomberos donde le ayudaban a desarrollarse para poder ser más independiente en su vida, lo malo es que algunos compañeros se burlaban de ella por su forma de hablar.

Un día hicieron un espacio para que la bombero Karla pudiera dormir mientras hacía guardia ahí podía descansar, había muchos trabajadores, pero en especial una bombero que trataba mal a los compañeros.

Karla no se quería quedar callada pero sentía que si platicaba las cosas no le harían caso, estas situaciones no la hacían sentir feliz y deseaba poder cambiar su vida.
Pasaron los días y debido a esto tenía muy claro que quería renunciar, ideó un plan para poder hacerlo, pero nunca pensó en qué haría cuando estuviera «libre» como ella lo refería.

Aún entre dudas, un día decidió irse, se fue por el tubo de bomberos sin que los compañeros se dieran cuenta y se fue. Los encargados de la estación le avisaron a los familiares de Karla y ellos dieron parte a la policía, se realizó un operativo para buscarla, investigaron en toda la ciudad, colocaron carteles con su fotografía, pasaron dos semanas, hasta que un día una persona hizo una llamada a la policía, en esta llamada decían donde se encontraba Karla.

Ella estaba trabajando en la calle, exponiéndose a muchos peligros, había muchos hombres que la buscaban y ella estaba consumiendo drogas pero las drogas son dañinas para la salud.
Cuando los policías la encontraron la tuvieron que llevar al hospital para desintoxicarla y darle un tratamiento; Estuvo mucho tiempo en rehabilitación, pero a ella no le gustaban, los enfermeros la amarraban a la cama tratando de evitar otro escape, entonces Karla volvió a pensar en escaparse.

Un día los paramédicos se distrajeron y Karla salto por la ventana y regresó a la estación de bomberos por que la extrañaban.
El jefe de bomberos la recibió y hablo con ella, le dijo que por favor reflexionara lo que estaba haciendo a lo que ella respondió «está bien, yo quiero superarme pero no quiero que la gente interfiera con mis decisiones”, aceptó portarse bien y que iba a hacer todo lo posible para ser lo mejor para su vida.
Un día Karla iba caminando en la calle y se encontró a un chavo muy guapo el intento platicar con ella y le pregunto a donde iba, ella le contestó «No sé, no sé…sólo camino». El chavo se llamaba Luis y después de conversar un rato Karla decidió preguntarle «¿quieres ser mi novio?». Se hicieron novios y todo iba bien, pero Karla se dio cuenta que Luis la había engañado, ella se sintió muy mal y decidió terminar la relación y pensó que jamás se volvería a enamorar, decidió dedicarse a trabajar muy duro, pues su objetivo era comprar una casa para que nadie se metiera con ella, sufría mucho porque todo el mundo se burlaba de ella pero había gente buena que la quería ayudar.

La estación de bomberos la ayudaba cada día a ser mejor, en su trabajo Karla conoció a otro chavo, ellos se llevaban muy bien, empezaron a salir, Karla pensaba que tal vez se había equivocado en pensar que ella no había nacido para el amor, Karla jamás imagino que este nuevo joven que la estaba haciendo sentir querida era un alcohólico.

Un día este chico le dijo que le quería presentar a otra chava, ella estaba contenta, no esperaba que él le iba a pegar, Karla dejo pasar esa situación por el gran cariño que le tenía, pero esta situación se comenzó a presentar con más frecuencia, los conocidos de Karla comenzaron a notarla extraña y que siempre tenía golpes, hablaron con ella y deicidió dejarlo, él al enterarse le prometió portarse bien, que tomaría terapia para dejar de tomar y cada día y ser mejor pero su agresividad no lo dejaba, Karla le decía o te controlas o te vas a ir al Alcohólicos Anónimos para que te controles y entonces ya no vas a poder verme.

Karla lo dejó, era feliz porque ella trabajaba y quería buscar otro trabajo ya que quería ser abogada para defender las injusticias y día con día iba mejorando y superándose en la vida. Karla estudiaba para ser una gran abogada y un día conoció a un chavo en la escuela y se enamoró, ella era feliz porque el chavo la trataba bien, él se llamaba Antonio y era feliz porque la llevaba a todas partes, un día Antonio le dijo si se quería casar con él, ella aceptó y tuvieron 4 hijos uno se llamó José Luis, él otro Sebastián, una niña llamada Yesenia y otra llamada Estrella. Todos los niños Iban en la escuela, tenía buenas calificaciones, ella se sentía muy feliz.
Pero un día Yesenia se enfermó, Karla la llevo al doctor, estaba muy espantada, pensaba que la enfermedad era más grave, pero los doctores le dijeron que no era nada grave, estaba exagerando, no quería que les pasará nada de lo que ella sufrió, ella se graduó y todo mundo la felicitó por esforzarse, su esposo estaba orgulloso de ella y cada día sus hijos estaban admirados por su mamá, por la dedicación de estudiar mucho y superarse en la vida, ella después de un tiempo compro su casa, la decoró a su gusto y su matrimonio fue muy bonito, entonces dejo de vivir en la estación de bomberos, él trabajaba mucho igual que ella, para sacar adelante a su familia.
Todos sus hijos terminaron una carrera, Karla no podría estar más orgullosa de todo lo que logro a pesar de todas su malas decisiones, ella junto con sus hijos decidieron hacer una asociación para personas con discapacidad, para que no trataran mal a los chicos como a ella la llegaron a tratar en la estación de bomberos.
Al final sus hijos se casaron y fueron una familia muy grande y feliz.

Fin.

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