¿Cómo quieres que te recuerde?

Por: Tu hija

Mami ¿Cómo quieres que te recuerde?
¿En tus años mozos con aquella belleza misteriosa,
tu cuerpo como sirena, ojos cual esmeralda preciosa?
¿O al final, poco arrugada, pero delgada y debilitada,
molesta y arrepentida del oxígeno al que hoy estás atada?

¿Cómo quieres que te recuerde?
¿De niña con tu actitud retadora, inteligente y a la vez obediente,
o más grande, estudiando medicina, siempre orgullosa de tu rápida mente?
¿O al final, con tu tristeza constante, resentida de no ser independiente,
con un físico endeble y un marido amoroso, que no reconoce a la gente?

¿Cómo quieres que te recuerde?
¿Por el sol que tu amor, entrega y cariño incluso hoy ilumina mis días?
¿O por las tormentas que, por mi naturaleza, con desesperación sufrías?
¿Por la tenacidad, agudeza y generosidad que en cientos sembraste?
¿O por tu partida, que cual estrella fugaz, entristeció a los que amaste?

¿Cómo? ¿Quieres que te recuerde?
¿Que te recuerde en este tráfico, mientras calculo mi ruta,
y que oiga tus palabras por sobre el radio y tragedias de aquí a Calcuta?
¿Que te recuerde ensoñándote, cuando la vida mi atención demanda,
y tus consejos haga patentes mientras mi mente ni el presente comanda?

¿Quieres que te recuerde?
Pero si dijiste que siguiera con mi vida y culpa no sintiera,
y recordarte es como mirar directo al sol: ¡de hacerlo no vería la primavera!
Verte sin miedo en mis sueños: enfocada, frustrada, eficiente y reclamando,
yo por mí te recuerdo, sí, pero sobre mis culpas: ¡yo no mando!

¿Quieres?
¿Quieres que el día de tu partida sea el que marquemos en el calendario,
que recordemos el vacío, los espacios y la oscuridad tu amado armario?
¿O prefieres cualquier momento, menos ese, en el que festejemos tu recuerdo,
quizá con un Bach, un Chopin o un Beethoven, pianos resonando, un bello acuerdo?

¿?
¿Sentiste tu vida como eterno infinito o se te fue de volada como efímera llamarada?
¿Cómo saber al final tu recuento? ¿Fuiste luna llena, tres cuartos o alma atormentada?
Sola y callada resuelvo el cuestionamiento que ya nadie puede aclararme.
Mi alma hace cuentas: culminaste, concluye, con más felicidad que desarme.

.
El privilegio fue mío y el reto fue grande.
Ahora a vivir y seguir adelante.
Hacerlo es quererte.
Hacerlo es recordarte.

In Memoriam
Mami
1937-2019

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