Ahora si metí la pata

Por: Bena

Después de acabar la escuela, en las vacaciones, fui a Acapulco en coche. El primer día desempaqué y bajé a la alberca, después de estar en la alberca un rato, subí a comer, acabando bajé al mar y me metí a nadar. Subí a cenar y me fuí a dormir.

Dia 2 me desperté, vi la tele, desayuné y bajé a la alberca, estuve nadando, luego salí de la alberca me sequé y fui a jugar futbol. A la mitad del partido me tropecé con el balón y me empezó a doler mucho. Me preguntaron si estaba bien y les dije que sí, pero en realidad no, no estaba nada nada bien….
Noté una bola en el pie, me dolía mucho por lo que me tuvieron que sacar una radiografía.
Después de 5 minutos “tiempo de mi papá” (tiempo real 2 horas), me dijeron que se me rompió el pie, entonces me necesitaban poner algo urgente….
Preguntamos si habían yesos, nos dijeron que no por lo que fuimos al Hospital Magallanes donde si había. Pero al llegar nos dijeron que en unas tiendas cerca de ahí podríamos encontrarlo. Media hora después….. llegó mi papá que dijo, ¡no hay!, pero me encontré a un “disque” doctor, “muy confiable” el cual quería que lo siguiéramos. Dudamos un poco pero al final accedimos.
Después de un rato llegamos a un pueblo donde estaba el Hospital donde él trabajaba. Afortunadamente resultó ser un doctor muy confiable. Ya que llegamos, subimos a su consultorio, entonces me puso el yeso y lo empezó a mojar para que se haga duro y no se safe. Nos regresamos al hotel y nos preguntaron si me lo había roto y lamentablemente les dije que si, luego cené y me fui a dormir.
Día 3: me levanté, vi la tele, desayuné, no bajé a la alberca ni jugué futbol. Fuí por muletas a una tienda y a aunque pensamos que nunca iba a poder andar en muletas, intenté caminar y al primer intento lo logré.

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