Un delincuente inofensivo

Por: Sam

Un día un criminal muy alto con 18 años, inteligente, fuerte, travieso y valiente, tenía un secreto. Fue a un restaurante, se le perdió su gorra favorita, era su favorita por que se la regaló su hermano de cumpleaños. Un policía llamado Éthan pasó junto a Alberto muchísimas veces, Alberto sospechó un poco de él porque no era normal que pase cerca de él varias veces, ¡no, no es normal!.

Alberto tenía sangre en el pie y el policía agarró un algodón y sin darse cuenta se limpió con el algodón la sangre. Cuando llegó a su casa se dio cuenta de que Ethan le robó su gorra. Entonces regresó al restaurante con la gorra mas horrible que había en su casa y otra vez Ethan hizo exactamente lo mismo, entonces decidió seguirlo hasta su casa. Alberto estaba entrando a la casa pero hasta que un niño le dijo: “no entres por la puerta, entra por la ventana, está abierta y no se va a dar cuenta”. Cuando Alberto entró a la casa de Ethan se cortó la pierna dejando sangre en la ventana. A Alberto le dolía tanto la pierna que se quería ir pero esa gorra era algo muy importante. ¡Ayuda, ayuda!.
Alberto vio a una niña en una jaula en el comedor, Alberto quería buscar su gorra y robarse todo lo que había, pero no le daba tiempo, tenía que rescatar a la niña. Alberto agarró la jaula donde estaba la niña, se salió de la casa y le dijo a Jack que lo siguiera. Alberto llamó a la verdadera policía y le explicó todo. Jack no entendía qué estaba pasando. Alberto le dijo que no se acercara a ese señor ni a esa casa. La niña le contó: “me llamo Eli, tengo 12 años y vivo a 5 casas de aquí”.
Alberto la llevó a su casa, le pidió ayuda a Jack, ¡necesito que me ayudes a distraer a Ethan! Jack exageró, se disfrazó de ladrón y subió al techo de la casa de Ethan. Alberto entró a la casa robó todo lo que había en el primer piso de la casa pero en el segundo piso no estaba su gorra. Al principio creyó que un persona había apagado la luz, ¡hola, dijo Alberto!, contestaron unos niños, ¡ayuda, por favor! ¡ayúdenos!, estamos atrapados abajo, entonces Alberto bajó rápido las escaleras y mientras bajaba vio carteles escritos por niño con letra de niño que decían, ¡AYUDA, AQUÍ ABAJO NO QUEREMOS MORIR, NOS SECUESTRARON! Alberto tenía que aventarse sin nada que lo proteja, pero esa era la única forma de salvar a esos niños. Se aventó y cayó en una jaula porque Ethan ya sabía que iba a venir y sabía que si intentaba escaparse se iba a romper la jaula y un hueso pero a Alberto no le importaba. Cuando llegó abajo se rompió el pie pero seguía vivo; vio a muchos niños y también una cuerda que usó para sacarlos de ahí. Después de salvarlos fue a ver como estaba Jac, Ethan estaba apuntándole a Jack con una pistola porque no pudo subir. Alberto no lo dejó y le quitó la pistola. Justo en ese momento llegó la policía y arrestó por 19 años a Ethan.

admin