El buen corazón de Estrella

Por: Estrella de mar

Había una vez una familia muy bonita, la mamá estaba esperando con entusiasmo el nuevo bebé y después de nueve meses de espera, llegó una nueva luz a la casa, una niña muy bonita llamada Estrella, todos la querían mucho y la consentían.
Llegó el día que su pelo empezó a crecer, la mama se dio cuenta que no era un pelo como el de todas las niñas, era un pelo especial.

Le salieron pelos morados luego rosas y hasta verdes, su pelo estaba lleno de colores vivos y en la noche se pintaba de color plateado brillante y sacaba bonitos sonidos para que Estrella pueda dormir tranquila.
Estrella estaba muy contenta al ver que tenía algo diferente que todas las niñas, las niñas de su salón y también la maestra, tenían colores de pelo un poco aburridos como café, negro, entre otros, pero el de Estrella era especial, su pelo era todo un espectáculo.
Estrella era la niña más popular de toda la escuela, todas las niñas la querían, la consentía y solo por una razón, su pelo de colores.
– Oye Estrella – dijo Daniela corriendo hacia ella, – qué bonito pelo tienes, ¿quieres ser mi mejor amiga? yo te consentiré y te compraré chocolates, por favor -.
-Sí, claro, me encantaría – contestó Estrella.
Desde ese día, Estrella y Daniela eran mejores amigas, en el verano iban juntas a la playa y pasaba algo maravilloso, el pelo de Estrella podía pintar todo lo que quería, podía cambiar la arena a color rosa o el mar a color morado, todo era increíble. En invierno iban a hacer muñecos de nieve, le ponían nariz de zanahoria y luego lo pintaban de amarillo porque a Daniela le gustaba mucho ese color, se la pasaban muy bien juntas.
Un día la mamá de Estrella le dijo – creo que es hora de cortar un poco tu pelo -,
Estrella aceptó y le dijo – podría ser buena idea -.
Fueron a la peluquería y ahí le cortaron el pelo muy corto, la mama de Estella estaba feliz que se lo cortaron, pero poco a poco los colores empezaron a desaparecer del pelo de Estrella y se empezó a hacer de un color normal, común y corriente como todas las niñas de la escuela.
Estrella estaba muy enojada con el cambio, después de todo no le pareció correcto habérselo cortado. Ella no salió de la casa un par de días, extrañaba su pelo y le daba miedo ir a a la escuela porque ya no iba a ser la niña más popular de todas y alguien diferente iba a agarrar su puesto.
Después de varias semanas, su mamá la obligó a ir al escuela, ella no estaba contenta, pero siempre obedecía a su mamá.
Llegó a la escuela y todos se soprendieron.
– Estrella, ¿qué te hiciste en el pelo? y ¿por qué no has venido a la escuela? dijeron todos los niños en una sola voz.
Ella nada más les explicó con una cara amargada todo lo que había pasado.
Todo los niños se quedaron con la boca abierta y únicamente Carla, que nunca había hablado con ella, la fue a abrazar.
– Oye Estrella, no tienes porque estar triste, es verdad que ya no eres la más popular en la escuela, pero eso ya no importa, no por no ser popular tienes que estar triste, yo nunca he sido popular y nunca he tenido un pelo como tú, pero no por eso estoy triste, soy una niña feliz – le dijo Carla.
Después de unos minutos de silencio, Estrella le dijo: – tienes razón, no importa cómo te ves por fuera, lo que importa es tener un buen corazón.
Desde ese día, Carla y Estrella son mejores amigas, juegan juntas, se divierten juntas, bailan, juegan, corren, todo lo hacen juntas.
Lo importante es tener un buen corazón.

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