Nuestras Balas Perdidas

Por: Larzi

Anoche tuve un sueño; soñé que conocía a una mujer que en realidad me quería por lo que soy y no por mi dinero. Déjenme me presento: yo soy Dante Escalona Castañón, el creador de la nueva y grande película musical mexicana “Balas Perdidas”, una película que habla del amor y desamor, de dolor y gloria, de vivir y vivir por tu pareja; básicamente de mi vida amorosa durante todos estos años.

Por muchos años estuve casado con el amor de mi vida (se supone), pensé que me amaba porque nuestro vals fue la canción “come what may” de la película Moulin’ Rougue; en fin tuvimos un duro divorcio después de que la sorprendí engañándome con mi ex mejor amigo, ella me confesó que solo está conmigo por todo el dinero que tengo, me acuerdo ese día como ayer: recibí una cacheta, una patada y una demanda por “abuso físico hacia ella”; son épocas que no se deben hablar de nuevo.

Lo que sucede en mi nueva película es que dos jóvenes se enamoran durante un concurso de canto, estilo “La Voz”, pero lo descalifican a él y decide engañarla para justificar su descalificación, en la última escena, ella llega a la final y canta “Todo fue un show” de Danna Paola pero en la última parte aparece él cantando mientras tocaba el piano, los dos se miran y termina con el famosísimo “continuará…”. No sabía que todo se haría realidad al despertar de ese polémico sueño. Me despierto a la hora usual, me pongo mis chanclas y camino hacia el baño donde me arreglo la barba, me baño y me visto, desayuno y reviso mi celular y a la hora de darme cuenta, nadie me conoce… Soy ¡Carlo De La Escalera!, el protagonista de mi película, me siento en la silla del comedor y, confundido, me llega una notificación que dice:

“Music Parade”, es decir el programa de la película.

-Pero; ¿Qué fregados?, digo con una tremenda confusión En eso entra mi roommate: Sebastián Ortiz Orozco, diciéndome:

-Te prometo dar el dinero de la renta la próxima semana, exclama Decidí seguir la corriente

-No te preocupes, de hecho ya me voy a…, interrumpe

-A tu audición, llegas a la final o me enojo, ¡Éxito!

Cerró la puerta y ahí comprendí que para salir del sueño tengo que vivir en mi propia película.

Al llegar, me dan el número 24, mi favorito y me preparo para entrar al escenario y adicionar con la canción más famosa de Whitney Houston “I Will Always Love You”, sucede lo que debía suceder, fui aceptado.

Me asignan con Nicole Ramírez, mi pareja de canto hasta las semifinales que ahí es donde nos separamos para tratar de sobrevivir al concurso y ganar el medio millón de pesos de recompensa. Nos presentamos y hubo química desde aquel momento, supe que ella… era para mí, intercambiamos números telefónicos y comenzamos a practicar la primera canción por parejas; nos despedimos y a las 8:30 habló por teléfono.

-Bueno- contesté

-¿Carlo?, habla Nicole, lo dijo entusiasmada

-¿Qué pasó?

-Quisiera practicar la canción para que pueda llegar a la final, ambos soltamos una carcajada y continuó, ven a mi casa.

-Con mucho gusto, repliqué De inmediato llega una notificación con la dirección de su casa.

Después de diez minutos llego a su casa, al abrir la puerta huele a galletas recién horneadas, un olor inolvidable, me invita a pasar y comenzamos a platicar; ella me empezó a platicar que fue violada sexualmente por el amigo de su ex novio, una lágrima rueda de sus ojos y la limpio con un pañuelo desechable, para romper el hielo digo:

-¿Y si comenzamos de una vez?

-Con mucho gusto, lo dice motivada.

Algo comenzó entre nosotros, entre palabras surgió un beso, entre la melodía del piano otro y entre el saxofón otro; al despertar estaba en su cama y ella, dormida, luciendo resplandeciente. Me despido con un beso en la frente y salgo de su casa, iba caminando despreocupado cuando tropiezo con Susana, su vecina, una soltera con unos ojos azules preciosos, de inmediato me pide una disculpa y yo se la doy de vuelta.

-Espero verte pronto, dijo y cerró su puerta.

Como pasan en las películas van triunfando y llegan a la semifinal, y, ahora si me pongo a practicar la canción; la canción es “Convencido” por un dueto mexicano llamado Jafú. En ese momento comienza a llover y junto con las notas musicales del piano se forma una preciosa melodía; sin preocuparme cantaba mientras oía como las gotas chocaban contra el suelo.

El momento en dónde nuestra relación amistosa como amorosa prende de un hilo, mientras esperamos nuestro turno platicamos acerca de nuestra relación:

-Si yo me voy, prométeme que no vas a tirar la toalla y vas a seguir adelante, sin mí, lo digo con cierta melancolía.

Algo interrumpe nuestras promesas y es cuando llega un participante y le dice a Nicole:

-Que bien cenamos ayer en la noche, hay que repetirlo, lo dijo sin ningún filtro y yo estando presente.

-¿Perdón?, dije

-Fuimos a cenar nada más, te lo prometo Ahí me di cuenta que nada es eterno, aunque ella decía la verdad, yo lo negaba rotundamente. Mientras una lágrima salía de mí, nos llaman al escenario; me siento en el piano y comenzamos la canción.

Por desgracia, canté con la voz cortada y fui descalificado, aunque sabía que seguía, preferí no hacerlo; simplemente me alejé y le conté todo a Sebastián. Le dije que fuera con Susana y que sea feliz, el aceptó, sin embargo no lo va a hacer hasta que yo componga mi vida y esté con suficiente confianza para darle vuelta a la hoja.

Dos horas más tarde, Eusebio Morales, el supervisor musical de programa me llama, me dice que su pianista renunció y que necesita a un reemplazo inmediatamente, con gusto acepté pero le pedí un favor: que en el final de la canción de Nicole apaguen su micrófono y prendan el mío para cantar la última estrofa, él con un gran pesar accedió y colgó.

El día llegó, dentro de los cuatro finalistas había alguien que se destacaba, y ahí reconocí que en verdad la extrañaba y que la necesitaba. Cabizbajo la final comenzó y consistía en tres rondas, en la primera y la segunda eliminaban a dos y en la tercera los últimos dos en pie competían por el premio.

Tantas melodías que extrañaba y sin darme cuenta los dos ya se habían eliminado; después siguió el mismo hombre que trató de coquetear con Nicole, cantó una bella canción en inglés llamada “Someone You Loved” por Lewis Capaldi, y para sellar la competencia con oro, cantó Nicole “Todo Fue Un Show” por Danna Paola y, como habíamos acordado, apagaron el micrófono de ella y canté la última estrofa; tal como pasó en la película nos quedamos viendo.

Al despertar estoy en un hospital, me atropellaron y estuve en coma durante un mes.

Ni la película ni ella fueron realidad… hasta ahora.

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