Sin comer

Por: Arlequín

Había una vez una niña llamada Sofía, ella era una niña muy bonita, no era tan flaquita, pero no le importaba porque era muy feliz. Ella tenía un crush llamado Daniel, él era un niño muy popular y muy guapo.

Un día Sofía fue al baño de la escuela y empezó a escuchar a una niña vomitando; y lo primero que hizo fue entrar al baño de donde escuchó a la niña y justo vio que se estaba provocando el vómito. Sofía le preguntó que porqué lo hacía, ella le dijo que porque quería estar más flaca y que esa era la única manera que podía estarlo. En ese momento Sofía se empezó a preguntar muchas cosas, pero un pensamiento se quedó en su mente: ella nunca quería hacer eso.

Un día Sofía empezó a hablar con Daniel. Estaba súper emocionada y fue rápido a su locker porque ahí tenía un trabajo que le quería enseñar a Daniel. Cuando ella estaba regresando escuchó discretamente a Daniel hablando con una niña del salón de Sofía; éste estaba diciendo que ya no aguantaba hablar con Sofía porque le daba asco, porque estaba obesa; también dijo que solo quería que le pasara un trabajo y que por eso estaba hablando con ella. En ese momento Sofía se destruyó por dentro y empezó a llorar mucho. Todo esto lo estaba viendo Rafael, uno de los mejores amigos de Daniel. Rafael era noble, inteligente, guapo y, aparte, siempre estuvo enamorado de Sofía, quien se le hacía una niña muy buena y bonita aparte se divertía mucho cuando estaba con ella, pero tristemente a Sofía no le interesaba Rafael, solo le gustaba Daniel. Dos días después de que Sofía había estado llorando por Daniel, se acordó de la niña que estaba vomitando en el baño, entonces empezó a investigar sobre eso y se dio cuenta que no solo existía la bulimia sino también la anorexia; se convenció de que eso era lo que necesitaba para que ella le gustara a Daniel, aunque ella ya sabía que no era benéfico no comer, pero planeaba que solo lo iba hacer por unos pocos días porque tampoco se quería hacer daño.

Pasaron los días y Sofía empezó a dejar de comer y después de que pasaron los días que ella planeaba ser bulímica, no pudo detenerse, no comía ya; aunque toda su familia le preguntaba por qué no comía, ella decía que comió mucho en la escuela y que estaba satisfecha.

Un día Rafael se dio cuenta que Sofía no estaba comiendo nada, entonces decidió preguntarle qué por qué no estaba comiendo, Sofía le dijo que había desayunado mucho en su casa y que estaba muy llena, pero a Rafael no le sonaba convincente. Para entonces en la escuela les dejaron un proyecto y Rafael le dijo a Sofía que si lo quería hacer con él, Sofía le dijo sí.

Cuando estaba haciendo el trabajo se escuchó al estómago de Sofía rugir de hambre, entonces Rafael le ofreció a Sofía una quesadilla pero Sofía no la aceptó; entonces Rafael le preguntó que qué estaba pasando porque no estaba comiendo, Sofía decidió contarle todo lo de su malestar alimenticio. Empezó con lo de Daniel y lo de la niña en el baño. Luego de escucharla atentamente, Rafael decidió contarle todas las cosas malas que hacía Daniel y también que solo jugaba con las mujeres y que no valía la pena dejar de comer por él; y que si no la valoraba tal y como era, entonces no era el niño para ella. Después de ese momento Sofía empezó a comer de nuevo y poco a poco pasaban más tiempo con Rafael. Poco más de dos meses después empezaron a ser novios. Ahora Sofía escribe un libro sobre la necesidad de entender los procesos de auto aceptación y la disminución de la presión personal y social para así evitar el peligro de los trastornos alimenticios.

admin