Deja de huir

Por: Fann

Una noche lluviosa en el hospital, Michelle llena de alegría comenzó a gritar: “¡despertó! Por fin despertó madre”. Ella apenas alcanzó a suspirar.

“Jamie, Jamie”, le gritaba la madre a su hija que sí había despertado, o al menos eso creían; al ver que su hija no reaccionaba, no dudó en llamar a la enfermera. La enfermera no notó nada fuera de lo normal, excepto la temperatura de la niña y claro que ella no reaccionaba; así que sin pensarlo la empezó a checar, entonces…

Jamie despertó, vio a su alrededor y no podía entender qué hacía en un cuarto de hospital pero mucho menos podía entender el porqué estaba sola, así que decidió explorar. Abrió la puerta del cuarto y notó que todas las luces estaban apagadas y literalmente no había ni un alma en el hospital. Jamie empezó a sentir algo raro y se quedó dormida. Horas después despertó y podía ver a su mamá y a su hermana, estaba demasiado feliz pero no entendía lo que le había pasado, así que les preguntó y su hermana y su mamá le dijeron que estaba alucinando ya que apenas había salido de coma y el shock de despertar le provocó esas alucinaciones.

Por más de que la “historia” de su mamá y de su hermana parecía muy lógica y real, Jamie sabía que lo que le pasó no era un shock. Sin darle mucha importancia a esto, las enfermeras le indicaron descansar, así que ella siguió sus instrucciones.

Una semana después, el hospital dio de alta a Jamie, aunque había pasado mucho tiempo desde lo sucedido. Jamie no podía olvidar un solo momento lo que vivió, así que al llegar a su casa se tomó su tiempo para hacer una pequeña investigación. Juntó todos los hechos, desde la razón por la que estaba en el hospital hasta su experiencia de la habitación. Con tanta investigación llegó a la conclusión de que estaba en el hospital debido a un accidente automovilístico que le provocó un golpe en la cabeza, por lo cual había estado en coma por tres semanas. Después de escuchar que se golpeó la cabeza se le hizo lógico “tener alucinaciones”, pero una voz dentro de ella seguía insistiendo en que lo que vio había sido real.

Después de una larga noche de investigaciones y conclusiones, a la única que pudo llegar es que necesitaba descansar, así que se dirigió a su cuarto; estaba subiendo las escaleras cuando de pronto escuchó un grito que venía de la carretera que se encontraba enfrente de su casa. Se dio la vuelta y abrió la puerta de su casa, de pronto notó lo mismo que había visto en el hospital: una clase de ciudad paralela a la suya, literalmente era igual excepto que no había gente y ella estaba rodeada de sombras.

Era tanto el miedo que sentía que cerró sus ojos lo más rápido que pudo. Al abrirlos, ella pensaba que todo iba a ser normal pero no, al contrario, todo siguió siendo solitario, con sombras. Jamie se sentía angustiada, no sabía qué hacer, salió corriendo hacia la carretera para saber de quién era el grito que venía de la carretera; siguió caminando y vio a una niña, cada vez que se acercaba más parecía que caminaba a un espejo pero no, era una niña igual a ella solo que era de una dimensión paralela. Cada vez que Jamie se acercaba más y más se notaba cómo la niña le pedía ayuda, entonces Jamie corrió para ayudarla. Lo primero que hizo al llegar fue preguntarle su nombre, ella le contestó que se llamaba Milly, Jamie le preguntó qué hacía ahí y ella le dijo que estaba huyendo de algo, Jamie le dijo que ella le podía ayudar siempre y cuando ella le ayudara a regresar a casa. Milly aceptó, entonces le enseñó un camino secreto que era el único que podría llevar a Jamie de vuelta.

En el camino Jamie le estaba preguntado a Milly cómo ella había llegado ahí. Ella le contó su historia.

–“Todo empezó una noche, yo estaba corriendo, porque estaba huyendo de alguien, ese alguien era mi hermano, se convirtió en algo horrible, no sé exactamente qué le pasó; la última vez que lo vi estaba persiguiéndome, no sé si él quería algo pero yo corrí, corrí lo más rápido que pude y me adentré en el bosque cada vez más, desde entonces he pedido ayuda y la única que me ha escuchado has sido tú”.

-“Milly, eso es horrible lo siento mucho pero sabes ¿porque tu propio hermano te perseguía?”, dijo Jamie. -“La verdad creo que sí”, dijo Milly, “hay algo que tú todavía no sabes.”

Milly se volteó y le mostró su collar, en él había una clase de líquido brillante; ella le explicó a Jamie que era una poción que le dio su madre antes de morir, le explicó que la poción curaba cualquier tipo de dolor.

Entonces Jamie pensó en que por eso el hermano de Milly, que por cierto se llamaba Andrew, la estaba persiguiendo, el sentir un dolor y solo su hermana lo podía ayudar; entonces se dieron la vuelta y fueron a buscar a Andrew. No sabían en dónde buscar, cuando Milly le dijo a Jamie que fueran a buscarlo a su casa, y si, lo encontraron. Llenas de miedo le dijeron por qué la estaba persiguiendo y él le dijo que necesitaba ayuda. Milly lo perdonó y se sintió culpable de huir de su propio hermano, Andrew le dijo que no importaba pero que le ayudara y eso hizo, bebió la poción y volvió a ser lo que siempre fue; entonces los tres juntos se regresaron por el bosque directo a casa.

Y claro, pensarán que fue un final feliz, ¿verdad? Pero al fin y al cabo nadie supo quién convirtió a Andrew en eso, ni mucho menos sabían si ese “ente” seguía andando por ahí.

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