Napi

Por: Akira Ángel

Hola yo soy Napi, y vine a este mundo con un propósito: cuidar de mi dueño

Mateo hasta la muerte.

Les contaré cómo lo conocí. Hace ya un tiempo estaba escapando de la perrera cuando me encontré con Mateo y desde ese momento nos volvimos los mejores amigos. Mateo me llevó a casa, Fiona, la hembra de esta extraña manada, siempre nos alimentaba y nos cuidaba pero cuando el macho llegaba a casa tenía que esconderme y eso no me gustaba yo no sabía porque, mamá y Mateo siempre me decían “shhh” yo no sabía porqué ni qué era “shhh” solo lo hacían todos los días cuando papá, el macho llegaba a casa.

Como fueron pasando los años entendí que tenía que esconderme de papá aunque no sabía porque.

Unos años más tarde yo me sentía más cansado y con menos energía; de pronto llegó el día, el día que todo pasó, yo estaba ahí, recostado en el piso, casi no tenía energía, de pronto, cerré los ojos y vi algo que nunca había visto, se sentía como si estuviera dentro de una nube, y cuando menos me lo esperaba, yo estaba ahí, de nuevo era un cachorro, esta vez no estaba con Mateo, en lugar de eso estaba en una enorme ciudad frente a una gran señora verde, yo solo me preguntaba donde

estaba Mateo, dónde estaba. Durante 2 años me la pase jugando, comiendo y divirtiéndome, hasta que un día, mientras jugaba con Sam a olfatearnos me llegó un olor, que no recordaba qué era, pero yo sabía que lo conocía, de pronto lo vi, vi a Mateo y lo recordé todo, Mateo ya no era igual, él ya no era un cachorro, él ya era mayor, y no salía a dar paseos con Mamá, él iba con otra hembra, tal vez era su amiga, al igual que yo y Sam. Entonces fui con él, pero parecía que Mateo ya no sabía quién era, es como si ya no me reconociera, no sé lo qué pasó, pero no me importaba. Mateo me dio agua y comida, pero luego se fue, entonces yo lo seguí y fui con él pensando que íbamos a casa, pero cuando llegamos, me di cuenta que la casa ya no era igual, tampoco era en el mismo lugar, entonces entendí que la Julia no era solo la amiga de Mateo, si no que Julia se había convertido en la esposa de Mateo como Fiona.

Cuando entramos a la casa vi que había alguien más, no sabía quién era pero se parecía a Mateo cuando me rescató, cuando Julia lo llamó diciéndole ven aquí Michel, me di cuenta que Mateo y Julia eran los nuevos dueños de la manada y Michel era su cachorro.

Después de unos días Mateo decidió que podía quedarme en su casa y por alguna extraña razón Mateo aún no sabía quién era yo, Mateo aún no me reconocía y comenzó a llamarme Max en lugar de Nappi.

Después de unos años escuché a Mateo gritar, no sabía porqué solo me dijo cuida a Michel y salió corriendo con Julia en un auto, no sabía porque, lo único diferente era que Julia tenía algo muy grande en la panza parecía una gran pelota. Después de unas horas Fiona, a quién no había visto en mucho tiempo llego a casa diciendo que se quedaría por unos días. Unos días después Mateo y Julia regresaron a casa con un nuevo cachorro para la manada llamado: Abraham, este nuevo cachorro se parecía mucho a Michel, pero era más llorón y dormilón. Los años pasaron y tanto yo como Abraham fuimos creciendo.

Estos años fueron muy buenos, jugábamos y comíamos, pero yo me sentía cada vez más débil, hasta que el día llegó, de pronto cerré mis ojos, y vi un gran campo con muchas nubes, entonces lo entendí, mi misión de proteger a Mateo había sido cumplida, yo lo había cuidado y protegido como nadie más pudo haberlo hecho.

Fin

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