El príncipe que no sabía leer

Por: Don micha

En un lugar muy lejano había un lugar llamado Junchululia, ahí estaba un enorme castillo, en él vivía un príncipe muy guapo con una sonrisa muy bonita pero tenía un problema: no sabía leer y en unos días iba ser presentado como rey y tendría que leer su discurso.
En otra parte del bosque habitaba una bruja que era horrible pero con muy buenos sentimientos, era solidaria, siempre dispuesta a ayudar a los demás, pero como era tan horrible físicamente, nadie se le acercaba para pedirle ayuda.

El chisme de que el príncipe no sabía leer corrió por todo el bosque hasta que llegó a oídos de la bruja, al enterarse buscó la forma de ayudarlo, así que decidió ir a buscarlo al castillo, como pudo se metió al castillo y le dijo que ella le podía enseñar a leer y ante la preocupación del príncipe por aprender aceptó su ayuda.
Al siguiente día llegó la bruja para iniciar con la ayuda, ella le confesó un secreto: tenía unos polvos mágicos que hacían milagros y uno de ellos era que con esos polvos el príncipe ya podría leer sin ningún problema, en un momento él dudó, pero muy en el fondo confiaba en ella, le empezó a rociar ese polvo y al cabo de unos minutos, el milagro empezó a funcionar, ¡el príncipe ya sabía leer! Así que sin ningún problema, el día de la coronación el Rey leyó su discurso sin ningún problema y para compensar a la pobre bruja le ofreció que fuese su ama de llaves. Así vivieron felices por el resto de sus vidas con ese secreto de los polvos mágicos.

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