¿Predecible?

Por: Mortimer

Uno de los más grandes placeres de la vida, es saber qué va a pasar. La predictibilidad hace todo más fácil y por ende más disfrutable. Al tener conocimiento, no hay preocupación. SI ya sabes qué va a pasar, te puedes preparar y así estar listo para todo. Vivir una vida sin sorpresas en vivir una vida sin impurezas.

Yo, como ser dedicado a la ciencia, considero a nuestro universo como un espacio determinista, donde absolutamente todo tiene una causa y efecto, y donde cada paso, cada movimiento, cada acción y cada decisión pueden ser predecida analizando datos y buscando patrones. Mi carrera y todas las investigaciones a lo largo de mi vida se han centrado en eso: poder predecir el comportamiento humano, para así demostrar que vivimos en un universo determinista y poder eliminar el elemento sorpresa de la vida de una vez por todas.
La vida es muy sencilla una vez que sabes lo que va a suceder. Por ejemplo: Todos los días el metro llega a la estación más cercana a mi casa a las 5:46 de la mañana por primera vez en el día, y luego pasa cada 13 minutos exactamente hasta las 10:59 de la noche. Desde el instante en el que salgo de mi casa, me toman exactamente 6 minutos con 37 segundos llegar a la plataforma del metro, tomando en cuanta que espero 30 segundos a que llegue el elevador, cuando me subo, estoy ahí por 20 segundos hasta que las puertas se abren, luego, en lo que camino y me despido del portero pasan 45 segundos más. En la calle, tengo que caminar cuatro cuadras, lo que me toma 3 minutos con 27 segundos. Luego son 35 segundos en lo que bajo las escaleras y cuando llego al nivel subterráneo son 15 segundos para saludar a los funcionarios de la estación, 10 segundos para meter el boleto y pasar por la puerta de entrada y por último 35 segundos para caminar a donde se abren las puertas del tercer vagón donde siempre me subo.

Todos los días, tomo el metro de las 8:08 de la mañana, por lo que salgo de mi casa a las 8:01 exactamente y así tengo 23 segundos de sobra para cualquier percance o inconveniente menor en el camino.
El día de hoy estoy teniendo un pequeño percance: entre todo lo predecible, se me olvidó tomar en cuenta la duración de una batería, por lo que hoy en la mañana mi despertador no sonó. Por suerte tengo un reloj biológico que sabe a qué hora despertarse, por lo que solo me quedé dormido 4 minutos más de lo normal. Ya son las 7:45 por lo que en estos momentos debería de estar tomándome mi café matutino, pero resulta, que no hay gas en todo mi edificio, por lo que puedo calentar el agua. No debería de pasar nada ya que podría comer una rebanada de pan y decidir que con eso es suficiente, pero claro, el señor destino se tiene algo en mi contra, porque al parecer, si dejas una ventana abierta, entran animales en la noche y se llevan toda la comida que tienes en tu casa.

Absolutamente todo está saliendo mal el día de hoy, pero no hay problema porque todavía tengo tiempo. En 7 minutos con 17 segundos exactamente, sale el metro de la estación, por lo que todavía puedo lograrlo, solo tengo que bajar por el elevador y… ¿¡Qué!? El elevador está descompuesto por lo que tendré que bajar seis pisos a pie.

Son las 8:07 y estoy llegando a la estación del metro. ¿Lo lograré? Los números esta vez no me pueden ayudar, todas las fórmulas son completamente obsoletas en esta ocasión, el único factor que influye es qué tan rápido pueda correr.

Estoy a segundos de llegar y veo el metro a lo lejos, estoy literalmente a dos pasos de la puerta del vagón, voy a poner mi pie derecho dentro y… ¡¡Pum!! La puerta se me cierra en frente de la cara y el metro se va… sin mi.

Es la primera vez en mi vida que las cosas no están saliendo acorde a lo planeado. Estoy literalmente en un ambiente que no conozco, estoy en un mundo extraño, donde no tengo ni la menor idea de lo que podría llegar a pasar y eso me asusta.

Solo tengo que esperar 13 minutos en una estación de metro desierta para que llegue de nuevo el metro, ¿qué me podría pasar?
Acaba de entrar una mujer misteriosa a la estación. Se sentó al lado mío y sacó un libro para leer: “La Metamorfosis” de Kafka. Curiosamente, ese es mi libro favorito.

Resulta que la mujer que se sentó al lado mío se llama Alicia y que somos bastante similares: ella también es muy cuadrada con los horarios y le gusta poder predecir todo. Ella siempre tomaba el tren de las 8:34, pero justamente ese día le habían pedido que llegue unos minutos antes a su trabajo por unos problemas que habían surgido de último momento. La suerte hizo que coincidamos, y la verdad es que me cayó muy bien y creo que yo también le caí bien a ella. Me pregunto ¿qué pasará?

Ya han pasado 47 años desde que conocí a Alicia en el metro y hoy estamos felizmente casados con hijos y nietos. La mejor desición que he tomado en mi vida ha sido no saber cuánto dura la vida de una batería, porque gracias a ese pequeño error conocí al amor de mi vida. Las mejores cosas en la vida suceden por accidente. Uno de los más grandes placeres en la vida, es la sorpresa, el no saber qué va a pasar, porque cuando no sabes lo que pasará, es una satisfacción mucho mayor cuando pasa. Si nos pasamos tratando de saber cómo va a ser el futuro, nos perderíamos el presente.

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