Descompuesta

Por: R.C.

Estoy preocupada, llevo únicamente cinco días trabajando en Sánchez Corp. y sé que no me quedan muchos. Hablan y hablan de mis defectos, de mis imperfecciones. Lo que no saben es que yo lo sé todo, yo veo todo, yo oigo todo. En realidad, sin mí estarían perdidos, ¿quién vigilaría que no haya ningún intruso?, ¿quién sería responsable de observar que no asalten a la compañía? En realidad, no hay una respuesta para estas preguntas, nadie podrá reemplazarme.
La noche pasó y como siempre, me quedé vigilando, deseando que no ocurra ningún evento desafortunado. La siguiente mañana consistió en lo mismo, todos hablando de mí y de cómo no soy suficiente para ellos. Escuché charlas acerca de quien tuvo mi puesto antes, mencionaron lo increíble que era para este trabajo y lo tristes que todos estaban por el hecho de que los dejó después de estar siete años con ellos. En este momento asumí mi pérdida y comprendí que mi fin en esta compañía vendría pronto.
Si soy sincera, les admito que me he estado enfermando en estos días. En realidad, aprecio que consideren reemplazarme ya que así podré descansar. Tienen razón al enfadarse conmigo, anoche nadie observó la puerta principal, la cual me tocaba a mí, pues se me cerraron los ojos. El jefe dice que debo ser reparada, la secretaria que debo ser desechada. Honestamente no entiendo a qué se refieren, solo sé que me asusta.
Cada día que pasa me pongo peor, mi vista ya es crónicamente borrosa. Me siento cada vez más débil. Aunque amo este trabajo debo mencionar que ya no puedo un segundo más en este lugar. Siento que estoy siendo torturada al estar trabajando sin parar, especialmente estando en mis condiciones. Me estoy dando cuenta de que en realidad nunca descanso, cada turno dura las veinticuatro horas completas, uno tras otro. Cabe decir que no estoy sola, tengo bastantes compañeros, pero, desafortunadamente, cada quién tiene su sección designada.
Sabía que este momento iba a llegar, ahora ya no alcanzo a oír nada de lo que pasa. Únicamente veo a la gente hablar, y no del todo bien, pero no entiendo lo que dicen. Veo labios moverse, dedos apuntando hacia mí, gente preocupada, riendo, gritando, pero no escucho nada. Solo es cuestión de tiempo a que me “desechen”, como ellos dicen. Creo recordarlos decir eso, ¿cierto?
Mis sentidos se debilitan cada vez más. Mi vista, mi oído, mi memoria, no creo sobrevivir mucho por mucho tiempo. Parpadeo una vez, parpadeo dos veces. Negro. Negro es todo lo que veo. Percibo una sensación como si estuviera dando vueltas, creo se le llaman náuseas. Momentos después dejo de sentir por completo. No hay nada en absoluto pasando dentro de mí. ¿Estaré muerta?
Parpadeo una vez, parpadeo dos veces, logro abrir los ojos. Miro a mi alrededor y me doy cuenta de que no estoy donde usualmente. Intento identificar el lugar donde me encuentro, nunca había estado aquí antes. ¿Cuánto tiempo habrá pasado? ¿En dónde estoy? No tengo respuestas para estas preguntas. Veo un letrero en la puerta, pero no alcanzo a leerlo. Mi vista ha mejorado, pero aún no es perfecta. Logro formar una palabra, “Mantenimiento”. ¿Mantenimiento? ¿No ese es el lugar donde llevan las computadoras rotas? Eso se refería el jefe cuando mencionó que debo ser reparada.
No sé cuanto tiempo ha pasado desde que desperté, sólo sé que el amable señor que me estaba tratando me dijo que quedé como nueva. ¿Significa eso que puedo regresar a trabajar? Una mujer entra al cuarto donde me encuentro, me toma de la mano y me lleva con ella. Pasamos por mi antiguo lugar de trabajo. Todo se ve diferente. Se ven todos más grandes, los escritorios acomodados diferentes. Me pregunto cuanto tiempo estuve ausente.
La mujer me pega una gran etiqueta, no alcanzo a leer qué dice. La ignoro y continúo analizando qué ha cambiado. Me sorprendí, o, mejor dicho, me decepcioné al encontrar a mi remplazo exactamente donde yo me encontraba hace poco tiempo. No lo puedo creer. Tan rápido han encontrado a alguien para que tome mi puesto. ¿Me desecharán ahora que ya no me necesitan? Pero, ¿para qué me repararon entonces?
Un joven pasa enfrente de mi con una gran caja. En esta hay una etiqueta con una dirección, yo la reconozco. Esta es la del edificio de enfrente. Escucho a la secretaria agradecerle al amable señor por asistirme. Dijo que de igual manera yo no era de gran utilidad y que soy más apta para el edificio de junto, que no necesitan tecnología avanzada como ellos mismos.
En un parpadeo me meten a la caja. De ahí, la llevan a otro lugar. Este se mueve, nunca he sentido esto. Aquí, donde al parecer le llaman un camión, escuché una conversación entre dos mujeres. Una de ellas no para de defenderme y justificar que fui de gran ayuda para la compañía. La respuesta de su compañera me dejó helada. ¿A qué se refiere con que soy sólo una simple cámara?

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