Sólo un recuerdo

Por: Pachitas

Siempre que hablo en público o frente a la clase me congelo, es como si cada parte de mi cuerpo dejara de funcionar y mi cerebro automáticamente regresara al día en el que mi hermana May murió. Ésta vez pasó rápidamente, durante la clase de literatura, cuando la maestra me pidió mi opinión sobre un poema de John Keats que estábamos leyendo. Me levanto de mi lugar para poder expresarme mejor, pero en ese momento me empiezo a marear, siento un ataque de pánico, pero no lo demuestro y sólo me retiro de la situación, caminando rápidamente hacia el pasillo de la escuela, sintiendo alguna extraña fuerza empujándome, como si nada hubiera pasado y no hubiera revivido el día más terrible de toda mi vida.

Una compañera de mi salón llamada Cynthia, se acercó a preguntarme si estaba bien, así que le respondí: “Si, claro” mientras todo el cuerpo me temblaba, y no me podía deshacer del pensamiento de muerte en mi cabeza. Muchas veces desearía poder hablar de lo que viví cuando May murió, lo que sentí cuando la vi ahí, pero eso no lo puedo decir, no se lo puedo mencionar a nadie.

El verano en el que May murió fue terrible, cada cosa que se presentaba frente a mí me parecía depresiva y sin sentido, porque de alguna manera ella le daba sentido a mi vida. Dos meses después de su muerte, mamá se fue a vivir a California a un pequeño rancho alejado de la sociedad, abandonándome, supongo que el hecho de verme y ver la ciudad en la que May vivió toda su vida le traía demasiados recuerdos que no podía soportar, y lo entiendo, pero desearía que me hubiera llevado con ella.

Mis padres se separaron dos años antes de que May muriera. Recuerdo que cuando ellos peleaban May se paraba frente a ellos y comenzaba a bailar y a dar vueltas para que su atención se fuera hacia ella en vez enfocarse en su conflicto, y así lo hacían, paraban de pelear al verla y era como si nunca hubieran discutido, pero a las pocas horas o días continuaban, y así era un ciclo eterno. Para mí, era normal que ellos pelearan, May siempre decía que no lo debían de hacer porque nos afectaría a nosotras y podíamos salir perjudicadas, pero para mí estaba bien y siempre he creído que el discutir y pelear es parte de nosotros los seres humanos y de cómo funcionamos.

Un día en el que May y yo estábamos recostadas en mi habitación, platicando sobre los chicos con los que May salía, papá entró para decirnos que mamá y él querían hablar con nosotras. Y ese fue el momento menos esperado de mi vida, cuando nos dijeron que no podían seguir juntos, que mamá se iría a un departamento a vivir, lo que me hacía creer que ella tuvo la palabra final con respecto a la situación. Según lo que nos dijeron, sólo era un tiempo para resolver sus problemas y poder regresar a la normalidad. Pero hoy siguen separados, y no veo ningún futuro en el que se vayan a reconciliar.

May era una persona inesperada y rebelde, pero al mismo tiempo cuidadosa. Ella era hermosa tanto por fuera como por dentro, defendía su hermoso físico muy bien aunque a veces vestía demasiado extraño, sus prendas eran atrevidas y siempre llevaba el cuello de los suéteres rotos, claramente hechos por ella. A ella le gustaba siempre tener la razón, como si ella tuviera la verdad absoluta de las cosas y pareciera que le gustaba discutir, papá y mamá solían decir que a ella le gustaba llevarles la contraria y así muchas veces armar una pelea, pero yo creo que sólo intentaba defender su opinión hacia las cosas.

Cuando era momento de entrar a la escuela lo único que yo quería era quedarme en mi cama e imaginar que May seguía con nosotros, y así, fantasear sobre su vida en vez de su muerte. Ese día decidí que iba a ser una persona completamente nueva, comenzando en una escuela en la que nadie la conocía, ni a su hermana muerta, ni su horroroso pasado. Intentado averiguar qué ponerme, recordé que algunas prendas de May seguían en su closet, así que me dirigí hacia él en busca de ropa para refugiarme, en el alma de May, en esa persona que ya no está. Encontré el suéter favorito, al cual May le había cortado el cuello y puesto un parche de su banda favorita Led Zeppelin, lo junté con una falda de mezclilla que a mi parecer se veía genial, y de esa manera empecé mi recorrido caminando hacia colegio.

Entrando a mi primera clase entendí que ya no era la niña a la que su hermana se le había muerto, sino era la niña nueva que nadie conocía, la niña que era un misterio para todos debido a su extraña manera de vestir, sin embargo tenía una mirada de niña buena.

Durante el día varias personas se acercaron a presentarse y a preguntar mi nombre, pero las personas que más me parecieron interesantes fueron Cynthia, una chica en mi clase demasiado inteligente que se notaba su buen alma y corazón, pero que a pesar de eso, era revoltosa, su principal interés estaba en el dibujo y en su mejor amiga Fernanda. Ella también me pareció muy interesante, su pelo largo pelirrojo denotaba su hermoso color de piel pálido y sus enormes ojos verdes, al contrario que Cynthia a Fernanda le costaba trabajo la escuela, pero tampoco se esforzaba y dejaba que las cosas fluyeran de manera que todo se acomodara. Me pareció observar que se le quedaba viendo a Cynthia de una manera interesante y amorosa, supongo que está enamorada de ella, pero probablemente no lo sepa. A ellas las conocí durante el receso, me hablaron para que me sentara con ellas en la banca a almorzar, y así platicando con ellas las descifré, supongo que soy muy observadora.

Terminando el almuerzo, sentada sola en la banca después de que Cynthia y Fernanda se habían ido noté a un chico sentado en la barda del borde del colegio que casualmente estaba enfrente de mí, él era muy guapo y atractivo pero se notaba que era aislado, llevaba puesta una chaqueta de cuero negra la cual lo hacía ver rudo, pero su cabello largo aligeraba la intensidad de su aspecto, lo estuve mirando un largo rato y no sé por qué había algo que me causaba intriga acerca de él, al cabo de unos momentos alejé mi mirada y cuando la regresé hacia él noté que me estaba mirando de una manera parecida a como yo lo estaba mirando a él, pero en ese momento recordé que mi clase empezaba a las 12 y eran 12:05 así que agarré mis cosas y me puse en marcha.

Entró a clase y para resumir la historia, sentí el ataque de pánico que ya les conté y cómo Cynthia se acercó a preguntarme si estaba bien, me alejé de ella para ir al baño y tranquilizarme, pero por quince minutos las lágrimas no pararon de escurrir de mis ojos. Al cabo de un rato y después de calmarme completamente me la encontré caminando en el pasillo y para evadir el tema del ataque de pánico le pregunté acerca del chico de la cerca, ella me dijo que era Sky y que ni siquiera me interesara en él porque no se tomaba las cosas en serio y no quería una relación, pero ya era muy tarde para eso.

Al día siguiente, mientras estaba caminando por el pasillo de inglés pensando en la tarea que la maestra nos dejó, sentí una presencia enfrente de mí, como si estuviera esperando a que volteara, y cuando volteé descubrí a Sky observándome fijamente, con una pequeña sonrisa en su rostro esperando a que reaccionara de alguna forma. Mi primera intuición fue decirle: “Hola”, pero antes de que pudiera comenzar a pronunciar esa pequeña palabra él se presentó diciendo: “¡Hola!, mi nombre es Sky, ¿Cuál es el tuyo?”. Y así platicando bastante tiempo decidimos ir a su auto para poder salir de la escuela y platicar mejor. Y puedo decir que esa plática de cuatro enteras e increíbles horas, fue definitivamente la mejor plática que he tenido en toda mi vida.

Este periodo de tres meses ha sido el más feliz de mi vida desde que May murió, el hecho de estar conviviendo con Fernanda, Cynthia y Sky todos los días me ha hecho descubrir cosas tanto de mí como de la vida que nunca imaginé pasar, vamos a fiestas, bebemos, fumamos y somos felices. Ahora soy novia de Sky, nuestra relación es extraña, tenemos puntos de vista de la vida diferentes y toda la parte de mi vida en la que May existió no la cuento ni a él ni a las otras, sé que deberían saberlo, pero son partes de mi vida dolorosas y nadie puede saber qué fue lo que le pasó a May.

Cuando llegó la navidad me sentía increíble, yo era la persona más feliz de este mundo. Ese día quedamos Fernanda, Cynthia Sky y unos amigos más de vernos en casa de Fernanda para pasar la navidad juntos, armar el árbol y pasarla bien, estaba consciente de que iba a haber alcohol, pero como generalmente no tomo casi nada no le di importancia. Hice planes con Sky de llegar juntos, así que pasó en su camioneta por mí a mi casa, cuando llegó me sentí tan feliz de verlo que lo único en lo que pensaba era en abrazarlo, como si fuera un enorme refugio de mi devastadora vida.

Cuando llegamos a casa de Fernanda todos ya estaban ahí, un poco tomados y ambientados así que decidí empezar a tomar con ellos para así unirme. Me di cuenta que me había excedido cuando todo a mi alrededor parecía una fantasía, nada parecía real, era como si las personas frente a mi estaban en un mundo diferente al mío y sin entender por qué la situación se ponía peor a cada segundo. Cuando Sky se acercó a preguntarme si estaba bien lo único que pasaba por mi cabeza era May y cómo murió, así que me derrumbé y las lágrimas comenzaron a escurrir de mis ojos. Salí corriendo hacia la terraza en busca de algo parecido a lo que ella sintió, me coloqué en el borde y sentí el aire recorrer todo mi cuerpo de manera que me empujaba hacia donde ya no existía algo que sostuviera mi cuerpo, pero en ese exacto momento Sky me empujó hacia atrás lejos de la orilla, gritando comenzó a pronunciar la palabras: “¿Qué estás haciendo?”, pero lo único que hice fue quedarme en el piso, sin decir nada, sintiendo el enorme vacío que May había dejado en mi interior. Sky decidió llevarme a mi casa y sin decir nada más que: “Por favor, no te hagas daño”. Dejó que saliera de su camioneta y entrara a mi casa con una única idea.

La escena que mi padre encontró al siguiente día fue mi cuerpo derrumbado en un tina llena de agua con una enorme y pesada piedra encima de mi rostro, se dio cuenta de que no había salido a desayunar así que decidió ir a verme. Sé que su primer pensamiento cuando me vio fue May y cómo ella se había suicidado saltando por un balcón, pero yo no era May, aunque terminé siendo exactamente igual que ella.

Sólo un recuerdo.

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