Un secreto verdaderamente oscuro

Por: Bi Ef

No sé cómo sigo viviendo, tengo un dolor interno que cargo por el resto de mi vida solo por un simple error que cometí en cuestión de segundos. La muerte de alguien no se dice fácil y mucho menos la de un padre, paso en un instante, solté el gatillo y disparé.

Todo empezó hace 3 días, me desperté como cualquier otro día y me fui la universidad, estaba en mi clase y de pronto siento mi celular vibrar, volteo a verlo y me doy cuenta que me había llegado un mensaje de mi papá diciéndome
“Saúl, no estoy bien, en poco mi vida acabara”
Un mensaje que nunca me hubiera esperado de mi padre, un señor muy activo, muy sano y con un corazón enorme.

En ese momento mi corazón empezó a palpitar como nunca, le dije a mi maestra que tenía que salir del salón, entonces salí.
Me fui de la universidad directo a mi casa a ver que estaba pasando y al llegar a mi casa veo a mi papa en su oficina sentado, me acerco a él lentamente para preguntarle que había sucedido y en ese momento veo como saca de su cajón cuatros fotos.
La primera una foto de un pueblo, un poco lejos de mi casa que la verdad ni siquiera sabía de su existencia.
La segunda una casa muy vieja y fea, con un cadáver en el piso, la imagen más perturbadora que he visto.
La tercera una tarjeta de crédito y la carta foto fue la más sorprendente, era un joven de 30 años con una pistola y machando de sangre en sus manos. Al ver esta imagen le pregunte a mi papa que porque las tenía, que estaba pasando y la pregunta más importante ¿quien era ese joven?

Mi padre no me quiso explicara nada, lo único que me dijo fue, “perdón fui yo”.
No entendía nada, me fui de su oficina con millones de preguntas en la cabeza y empezó a pensar y pensar y nada mas no encontraba respuesta.
Me dormí con muchas preguntas en la mente. Me desperté y de lado de mi buro encontré un nombre Gustavo Torres, curiosamente llevaba el mismo apellido que yo, no sabía de donde había salido esa hoja con ese nombre y mucho menos ¿Por qué levaba mi apellido?
Fui con mi padre y al momento de acercarme a preguntarle me respondió, ya es demasiado tarde, cada vez mi mente daba más vueltas, no estaba entendiendo nada.

Me dirigí al trabajo, pero decidí mejor ponerme a buscar una respuesta, emprendí mi camino hacia la oficina oficial de los ciudadanos de mi ciudad, al llegar pregunté por Gustavo Torres. Se demoraron en encontrar respuestas, pero después de un par de horas la señorita me dijo, hace 20 años se murió, este joven era hijo de Antonio Torres, ahí fue donde entendí todo.
Me quede boquiabierto, no lo podía creer, Antonio Torres era mi padre.

No estaba seguro si esto era un sueño o la vida real, no sabía que hacer, no entendía que estaba pasando lo único que sabía es que mi padre tuvo otro hijo aparte de mí y murió hace 20 años.

Salí de la oficina empecé a caminar, y recordé que mi padre me dijo “perdón fui yo” si mis cálculos no fallan mi padre mato a mi hermano.

No sabía que pensar pero decidí creer que mi padre lo mato, me enoje no podía creer que un padre haya sido capaz de hacer eso. Fui con él, le pregunté directamente ¿Papa mataste a mi hermano? y me respondió lo que nuca pensé, “Sus órganos me sacaron de la pobreza”.
Me quede en shock total, salí de la oficina y me puse a llorar, éramos pobre en el pasado y ahora todo el dinero que tenemos es gracias a los órganos de mi hermano.
No era justo de lo que me había enterado, quería salir de la casa y nuca regresar.

Mi padre me vio tan enojada que intentó darme una explicación, me dijo que en el pasado él estaba en la calle con un niño hermoso de 8 años y mi mama que en paz descanse, no tenían que comer ni donde dormir y un día un señor se les acerco a decir que si sacrificaban a su hijo y le extraían los órganos, él les iba a dar 10 millones de pesos, el accedió a el trato y efectivamente lo mataron.
Pero lo más doloroso fue que lo mato mi papa de tan solo 30 años por el deseo de tener dinero mato a un ser humano, a su hijo y se ensucio las manos de sangre.

En ese momento entendí las fotos él era el hombre con la pistola, la foto del pueblo era el lugar donde mi padre vivía en la calle y la foto de la tarjeta de crédito era la tarjeta con la que hicieron la transacción ara compra los órganos de mi hermano.

Mi padre saco una pistola de su cajón y me dijo”. Esta es la pistola con la que tu hermano perdió la vida, perdón, te lo tenía que decir en algún momento” Yo no aguante el dolor y el coraje y me solté a llorar, la impotencia me gano, no iba a poder perdonar a mi padre nunca, no lo iba a poder volver a ver de la misma manera, preferí quedarme solo en la vida y trabajar por mi propio dinero sin mantenme de dinero que gano mi padre por matar a mi hermano.

Tomé la pistola y en cuestión de segundos apreté el gatillo y lo maté. Mi padre estaba muerto y su sangre estaba en mis manos.

admin