Mi nombre es

Por: Poncho

4 de septiembre del 2042.
Mi nombre es Thomas, Thomas Miller soy un joven de 13 años al que le gusta explorar. Cuando apenas cumplí mis 3 años mis padres desaparecieron sin dejar rastro o por lo menos eso fue lo que me contaron. Al no tener padres mi abuelo James me adoptó como “hijo”.

10 de noviembre del 2042.
Hoy tuve un día un tanto raro, primero desperté y baje las escaleras, en la habitación del fondo puede oír al abuelo llorar y esto se me hizo muy curioso pues jamás había visto al abuelo llorar por lo que decidí acercarme. En cuanto llegue a la puerta decidí no tocar y quedarme parado observando lo que sucedía, el abuelo James estaba sentado en el piso llorando a más no poder, alrededor de él se encontraban algunas pocas fotografías, fue raro verlas pues habían dejado de usarse hace unas décadas.
La curiosidad me empezó a invadir, de verdad quería saber que había en las imágenes, traté de tomar una imagen de forma sigilosa pero en cuanto di un paso el piso crujió entonces el abuelo volteó rápido se secó las lágrimas y me saco de la habitación, estaba un poco asustado por todo lo que acababa de pasar aunque sobre todo me estaba matando la curiosidad de saber lo que estaba pasando con el abuelo.

12 de enero del 2043.
Llevo tratando de averiguar que trama en esa habitación y no puedo, siempre que trato de hablar de esa habitación o de la qué hay adentro cambia de tema rápido o simplemente se aleja. Empecé a imaginar lo que podría haber adentro de esa habitación, lo primero que pensé era que tenía algo que ver con mis padres pero mi abuelo me había jurado que no tenía nada que ver con ellos pero aun así no sabía si creerle.

30 de enero del 2043.
El día de hoy definitivamente estaba más que aburrido, el abuelo no estaba en casa y no había nada que hacer por lo que decidí escapar de la casa, salir a dar un paseo. Entonces salí de la casa empecé a caminar y al cabo de un tiempo llegué a una playa, sabía que era una playa porque mi abuelo me había enseñado cómo estamos cerca de una de las pocas playas que siguen existiendo.
Comencé a caminar sobre la costa obviamente pensado en la habitación del fondo y su secreto y seguí caminando y seguí hasta que de pronto pateé algo, no sabía que era pues estaba cubierto de arena, lo llevé al agua para limpiarlo y fue entonces me di cuenta que era una botella, al principio pensé que era una simple botella pero luego vi que tenía algo en su interior perecían unos papeles. En cuanto la iba a abrir empezó a caer una tormenta por lo que guarde la botella y comencé a correr camino a casa del abuelo.

Comenzó a anochecer y logré por fin llegar, el abuelo aún no llegaba y esto se me hizo aún más sospechoso pero me dio igual. No quise abrir la botella hasta que llegara el abuelo pues tenía miedo de romperla.
El abuelo llegó a casa hasta tarde, en cuanto llego empezó a bajar unas cajas de la cajuela de su coche y pensé que tenía algo que ver con la habitación por lo tanto no me iba a dejar ayudar entonces me senté otra vez.
El abuelo después de levantar y llevar cajas durante un rato de pronto se desplomó se cayó al piso, salí corriendo a ayudarlo al abuelo casi sin poder respirar dijo: “Llama a quien puedas” invadido de pánico y llanto tome el teléfono y pedí una ambulancia, al cabo de unos minutos la ambulancia llego y se llevaron al abuelo, me dijeron que estaría bien y que tenía que quedarme en casa y no podría acompañarlo. Me puse muy angustiado, ¿qué pasaría con el abuelo?
Tome las cajas y las metí a la casa quería ver que habían en su interior pero únicamente por un presentimiento no las abrí.

31 de enero del 2043.
Muy temprano trajeron al abuelo de regreso a casa y con unos golpes en la puerta desperté fui corriendo a abrir la puerta y ahí estaba el abuelo parado junto con un tanque de oxígeno no entendía para que servía y fui ahí que me explico que lo que le había sucedido es que como la calidad del aire actualmente es tan mala le hizo daño y también mencionó algo de una tragedia y entonces pensé ¿de qué tragedia habla? Entonces entró y se sentó en el sillón, mi cabeza sentía que iba a explotar tenía que tener una respuesta ya.
Me senté frente del abuelo con la botella que había encontrado en la playa y la abrimos dentro de ella se encontraban unas imágenes en las imágenes estaban mi abuela y mis padres, sinceramente no entendía que pasaba. El abuelo al ver esto comenzó a llorar y sin opción tuvo que explicarme que sucedió, que fue tal tragedia.
El abuelo comenzó a contarme que la tragedia había pasado cuando yo apenas tenía 3 años, se empezó una guerra pero no cualquier guerra dijo el abuelo una guerra con bombas de químicos, así me explico el abuelo para que entendiera, entonces mis padres y mi abuela le rogaron a mi abuelo que nos fuéramos del país que nos fuéramos a una isla lejos donde estaríamos a salvo, mis padres le pidieron al abuelo que me contara lo qué pasó y me enseñara las imágenes, imágenes de lo que era el mundo antes pues ahora ya no hay nada más, quizás hay poca gente que sobrevivió a esto.
En esta isla en realidad solo viven el niño y su imaginación

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