Un guerrero fuera de tiempo

Por: J.J.

Desde hace muchos años, en un planeta muy antiguo y lejano, vivían dos seres: los Coloridos y los Amargados. Los Coloridos eran divertidos, amigables y sociales y hablaban en idioma arcoíris con palabras colibrí y coloridas en cambio los Amargados eran aburridos, solitarios, desagradables y hablaban en idioma monótono con palabras grises y aburridas, eran como las versiones aburridas de los Coloridos.

Los Amargados al igual que los Coloridos querían tener el planeta para ellos solos. Yo tenía 21 años, yo era un Amargado bueno; yo quería ser Colorido, en secreto me juntaba con algunos Coloridos y algunos Amargados, éramos amigos, tomaba clases del idioma arcoíris hasta que un día mis padres nos cacharon y dos semanas después empezó una terrible guerra conocida como la guerra de los colores, la guerra era para ver quién dominará el mundo.
Me castigaron y tuve que ir a la guerra, me dieron una lanza y una antorcha, era una guerra horrible, habían muchos muertos y a muchos cuando les clavaban las lanzas en el abdomen se transformaban, si la lanza era de colores se hacían Coloridos pero si la lanza era gris se hacían Amargados.
Decidido, yo tomé la lanza de un Colorido y la enterré en mi abdomen, caí al suelo y de pronto sentí un dolor intenso… me pregunté ¿funcionó? Enseguida miré mi mano y grité ¡¡funcionó!!, decidí ir a la capital de los Coloridos: Coloris. Cuando llegué me quedé atónito ¡era genial! habían miles de colores por todas partes. Intenté entrar al Castillo Real pero no me dejaron, entonces les dije que tenía una estrategia para ganar la guerra, le conté al rey que las lanzas podían convertir a los Amargados en Coloridos y al revés. El rey se quedó atónito y me dijo
-¡tú eres el guardián!
-No sé de qué estás hablando- le díje.
De pronto el rey sacó un pergamino y empezó a leerlo, era un profecía sobre un guerrero que llegaría para salvarnos de la esclavitud causada por los enemigos, entonces el rey me enseñó una espada y me dijo:
-Es para ti
-¿Qué hago con ella? –le pregunté al tomar la espada.
-Tendrás que luchar y tengo un plan: te convertirás en Amargado, irás con el rey Amargado, ahí robarás un pergamino sagrado que contiene un mapa hacia un poder ancestral, es lo que necesitamos para ganar la guerra…
-iré –dije firmemente.
Me convertí en Amargado y fui con el rey Amargado, le dije que había espías dentro del Palacio Amargado que lo querían matar, que me dejara buscarlos y atraparlos para él. Me llevó al palacio donde estaba el pergamino, inspeccioné el palacio hasta que por fin lo encontré y lo saqué de su lugar y en vez de éste, puse otro, entonces le dije al rey Amargado que había aventado a los espías por la ventana, luego regresé con el rey Colorido, y él desenrolló el pergamino y en él había un mapa, en el que decía dónde estaba una armadura mágica que revelaría si de verdad era Colorido o no, estaba escrito en un idioma muy antiguo, fuimos con el sabio y él lo tradujo al idioma arcoíris.

Decidimos ir a buscar la armadura, después de cruzar por un enorme y caudaloso río lleno de cadáveres que flotaban siguiendo la corriente, cruzar un valle donde estaba el principal campamento Amargado, y cruzar unas enormes montañas, llenas de bestias salvajes y aterradoras, llegamos a un valle donde estaban las ruinas de una antigua y gran ciudad, ahí en el centro había un pequeño edificio cubierto de símbolos extraños, entramos al edificio y vimos una armadura metálica cubierta de polvo, en ese momento la armadura comenzó a brillar, iluminando el cuarto, el rey Colorido dijo:
-ponte la armadura.
Me puse la armadura y ésta se hizo de colores, el rey me dijo eres Colorido, bueno al menos tienes mente de Colorido y tu glándula colórica también, entonces le pregunté qué es la glándula colórica, el rey me explicó que es un órgano que le da la personalidad y el color al ser, decidí regresar, cuando llegué vi a un ejército Amargado, saqué mi espada y comencé a golpear a los Amargados, luego a apuñalar y finalmente maté a todos, el rey me dijo:
-Serás un gran general, el líder del ejército -me quedé impresionado ante su propuesta y tímido asentí con la cabeza, entonces decidí ir a conquistar el planeta para nosotros los Coloridos. En el camino me encontré a mis mejores amigos muertos, llenos de sangre, noté que todos eran grises pero algunos tenían sangre de colores y otros no. Enfurecido decidí matar al rey Amargado y a toda su familia pero primero maté y degollé a muchos Amargados, al fin llegué al Castillo Amargado, llegué con el rey y lo degollé, luego incendié el castillo, tras destruir el castillo amargado volví con el rey Colorido, pero la guerra no estaba ganada. Pronto los Amargados elegirían a un nuevo rey y la guerra continuaría, en ese momento recordé que cuando algo se muere se hace gris, salí a buscar un cadáver Colorido y uno Amargado, los recogí y los llevé al Castillo Colorido, ahí los estudié, entonces descubrí que si se daña la glándula colórica con algo gris, el ser se vuelve un Amargado, en cambio si lo dañas con algo de colores el ser se vuelve Colorido. El mayor y principal problema es que también cambia la personalidad y puede ser mortal pero también puedes revivir con esto.
¡Había hecho uno de los descubrimientos más importantes!, fui con el rey para contarle sobre mi descubrimiento pero estaba muerto, ese mismo día fui coronado rey y juré que ganaríamos la guerra cueste lo que cueste, ese día fue el peor de todos, hubo un ataque masivo a la base militar Amargada, fue una emboscada desde todas las direcciones, murieron miles de seres: Coloridos y Amargados. Yo me sentía muy mal porque había planeado todo y sabía que tantos seres morirían y aún así ejecute el plan.
Los Amargados que sobrevivieron se escaparon al norte, a las montañas, a la ciudad ancestral donde estaba la armadura.
Después de diez días la guerra terminó con todo. Era horrible; niños huérfanos, muertos por todas partes, familias incompletas, ciudades destruidas y seres con ganas de venganza y además los soldados que sobrevivieron tenían traumas psicológicos, un día después de que la guerra terminó fue el funeral del rey y mi coronación oficial, viví un par de meses en paz hasta que un día unos niños revivieron a un general Amargado que murió en la guerra de los colores, idearon un plan para matarme, pusieron un veneno en mi comida, yo estaba comiendo cuando me sentí muy mal y me desmayé, enseguida me llevaron al hospital y me operaron, el general clavó una lanza en mi glándula colórica y la rompieron, se podía curar pero tendría otra personalidad y podía ser Amargado, en ese momento un doctor entró al cuarto y vio al general matándome, entonces el doctor decidió que era muy arriesgado y peligroso tratar de salvarme, me congeló vivo, pero ese no era el final…

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