La esfera misteriosa

Por: A.H

Es increíble que a sus nueve años en esa mansión en las cercanías de París, el pequeño Pierre Johnson jamás había pensado en abrir esa empolvada puerta del sótano debajo de las recámaras de los invitados. Esa vieja puerta daba escalofríos… La mansión era colosal: además de varias recámaras, balcones, salas, jardínes, solamente vivían ahí dos personas.

Pierre era un niño muy curioso. Le encantaba leer libros viejos sobre misterios y fantasmas. Vivía solo con su tía Francis, porque sus padres habían desaparecido en un viaje en crucero hacia las Bermudas. Después de mudarse con su tía, en un libro de la biblioteca de su padre Pierre, había leído que hace muchos años vivía en esa misma mansión un importante arquitecto con muchos logros y secretos que por razones desconocidas, una lluviosa noche de septiembre, huyó repentinamente olvidando su diario. Pierre se interesó profundamente en este pasaje.
En la página 518 del antiguo diario del arquitecto, Pierre leyó lo siguiente:
“23 de Octubre, 1703: ¡Esta tarde terminaremos la expedición del Templo Del Buda Sagrado, aquí en Tailandia! Entre las piedras encontramos un extraño objeto que parece haber sido hecho por Dios mismo… Cuando lo vieron mis trabajadores quisieron robarlo. Regresé a París y lo escondí de inmediato”
Pierre no era parecido a los demás niños: estudiaba en su casa con su tía porque a ella le parecía peligroso el mundo exterior, en fin, la vida de Pierre era repulsa e insociable.
Una noche mientras dormía, algo lo llamó. Él se asustó, pero se volvió a dormir. A la siguiente noche pasó lo mismo, no hizo caso. A la tercera noche, volvió a sentir el llamado. Esta vez sin pensarlo fue hacia el misterioso sótano lleno de cajas de cartón, fotos viejas empolvadas de familiares desconocidos y recuerdos con consejos de sus padres. Esa puerta que nadie podía abrir, esa noche Pierre, finalmente logró abrirla… Tuvo repetidamente un deja-vù del sótano.
Adentro había muchas telarañas y en una esquina había otra vieja y pequeña puerta empolvada. Al abrirla se encontró una esfera negra de obsidiana. Una inscripción en la esfera decía:

ข้างในมีสมบัติที่ยิ่งใหญ่

Pierre fue a la biblioteca de su padre y tomó un diccionario de idioma Tai, porque creía haber visto ese tipo de alfabeto antes. Después de unas horas encontró el significado: “adentro hay un gran tesoro”. Había un gran revoltijo en la cabeza de Pierre, pero sólo había una forma de resolver el acertijo… con gran fuerza azotó la esfera en el piso y se rompió es dos. Adentro había un mapa viejo.
El mapa era una descripción del cuerpo humano. Dentro de este mapa, había un laberinto.
La gente que quería robar la esfera creía que adentro había un famoso diamante o un tesoro con grandes riquezas. Quizás por eso tuvo que huir el famoso arquitecto.
Pierre vio que el secreto del mapa de la esfera de obsidiana tenía el tesoro más valioso del mundo: un laberinto con un camino hacia el corazón, es decir, conocerse a sí mismo es el tesoro más valioso del mundo.

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