Las trenzas de un adolescente

Por: Definiendo
Si me expongo mucho a ciertas cosas, como canta Mercedes Sosa, que yo cambie no es extraño.
Llámese a esas cosas personas, risa, dudas, o soledad.

Si yo, como cualquier persona, hago cosas malas, ¿cuándo serían suficientes para dejar de ser bueno? ¿cuántas veces debo decir que soy bueno para dejar de hacer cosas malas?
¿Qué tan fuerte me debo enfermar para que sea necesario tomar un antibiótico? ¿cuántos antibióticos innecesarios alguien debe de tomar para enfermar más fuerte?

¿Será que el mundo funciona así? ¿será que si pienso en ello lo suficiente empiece a entender a mi mundo de esa manera?
¿Si estoy mucho en el frío, lo soportaré más y seguiré sintiendo frío? ¿sentiré calor cuando haga poco frío?

¿Si hago muchas preguntas, obtendré muchas respuestas? ¿si obtengo muchas respuestas dejaré de hacer preguntas?

Tal vez mi mente es cabello y mis experiencias trenzas con las que duermo durante las noches de mi vida.
Me las quito en la mañana y mi cabello se ve diferente. En la noche tengo diferentes trenzas.
Cada trenza tiene su propio efecto y pudo haber sido hecha por otra persona. Una con más cabello, otra con menos. Una muy apretada y otra muy floja, pero al final del día son trenzas que cambiarán mi cabello.

Podría parecer que sus efectos se desvanecen, pero en algún momento recordarás cómo te viste con lo que hicieron las trenzas durante la noche en tu cabeza, y tú decidirás si vuelves a dejar que algo o alguien trence tu cabello.

Tú decidirás si vuelves a trenzar tu cabello de la misma manera, porque puede que no te guste cómo se ve el resultado.

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