La cita perfecta

Por: Escualo

Max
Ella era perfecta, sus ojos verdes, su nariz refinada y puntiaguda, su pelo rizado y esponjoso, ella era… Charlotte. La capitana de las porristas en nuestra escuela secundaria. Un día, tomé el valor de ir a hablarle.
– Hola- le dije con la voz temblorosa
– Hola- contestó un poco confundida
– Probablemente no me conozcas pero…
– Max, ¿Cierto?, vas en mi clase de química.
– Sí jeje- reí con la voz un poco tímida
– Oye, te gustaría ir a comer un helado a Gelato después de la escuela -le dije.
– Sí, claro, ahí te veo- ella contestó.
– ¡Qué emoción! ¡Charlotte había dicho que sí!

Charlotte
Acabo de terminar el ensayo de las porristas. Este era el ensayo más importante de este año, el ensayo general de la premiación de las porristas del estado de Ohio, todos los equipos de porristas de todo Ohio presentan una coreografía, y al final de los premios se le da el premio al mejor equipo y al mejor porrista. Yo no sé si me voy a ganar el premio al mejor porrista pero llevamos cuatro años consecutivos ganando el premio al mejor equipo, y este no será la excepción. Después del ensayo me tocaba química, así que tuve que ir al casillero por mis cosas, pero de repente se acercó un chico, creo que se llamaba Max, lo conozco porque me toca química ahorita con él, cuando se acercó, me pidió ir a comer un helado a Gelato, yo dije que sí. La verdad siempre que veo sus ojos azules grisáceos, siento algo raro en mí, también su pelo lacio y castaño es muy bonito, vamos a ver qué sucederá.
Max
Salí de la escuela un poco tarde pero muy entusiasmado, agarré mi bici y fui a Gelato muy emocionado, en el camino parecía que había habido un accidente. No podía pasar, así que tuve que rodear la cuadra, chequé la hora y ya iba unos cuantos minutos atrasado, así que tuve que apurarme y pedalear lo más rápido que he pedaleado en mi vida, cuando llegué a Gelato, vi que Charlotte no estaba ahí. Seguramente ella también estaba retrasada debido al accidente, esperé una hora y nada. Charlotte no aparecía, le escribí por mensajes de texto pero ella no contestó ¡ni los veía! Me fui del lugar bastante enojado, no podía creer qué me había dejado plantado.
Charlotte
Le conté a mis amigas lo que sucedió, se emocionaron. Ellas también piensan que Max tiene ojos muy bonitos, también me contaron sobre el examen de mañana, pero por los ensayos no había podido estudiar. Me dijeron que me podían ayudar después de la escuela, pero como tenía la cita con Max, buscamos otra opción. A mi amiga Lucy se le ocurrió que me podía mandar un audio explicando algunas cosas del examen, esa es la mejor idea, ya lo tenía hecho, de camino a Gelato, me voy a poner a escuchar el audio.
Max
Llegué muy enojado a mi casa, no podía ni hablar de lo frustrado que estaba, sentía que si abría la boca iba a salir una grosería enorme. Subí a mi cuarto y me puse a ver una película en Netflix, pero la verdad, no puse atención. Estaba enojado de verdad, mi mamá vio que llegué enojado, así que decidió esperar un tiempo para hablar conmigo. Después de un rato, mi mamá entró a mi cuarto, y lo que me dijo no tenía remedio.

Charlotte
Salí de la escuela, me puse los audífonos, me subí a la bici y empecé a pedalear, un poco lento y con cautela ya que como tengo los audífonos, no quiero que pase un accidente o algo por el estilo, pero si algo va a pasar, pasa. Entonces volteé y vi un camión, eso fue lo último que vi.

Max
Charlotte estaba muerta, por eso no llegó a la cita, en ese momento mi ira se convirtió en tristeza, mis manos se soltaron y yo no podía creerlo. Charlotte se había ido, y se había ido para siempre.

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