Magia en el tiempo

Por: Nath
Julio 1º de 2019
Estará muy emocionante este viaje que haré por todo Europa. La primera parada fue Inglaterra, Londres. Habíamos ya reservado a un hotel muy famoso The Pumpkin Juice y cuando llegamos todo parecía estar ambientado como un lugar muy antiguo. Al principio parecía ser un hotel extraño pero cada vez que recorría algún pasillo, ocurrían cosas aún más extrañas. Pasaban personas con túnicas y sombreros muy extravagantes, plumas de búhos por todos los corredores e incluso tuve la impresión de que un cuadro se movía; quizá solamente fue mi imaginación.

Al llegar a mi cuarto de hotel, encontré una caja muy vieja, apenas cabía en mi mano, pero al abrirla noté que se encontraba vacía, sólo tenía una inscripción: “Me abro al cierre”. Como me gustó mucho la caja y aquella frase quedó impregnada en el corazón, decidí llevármela justificándome como si fuera un souvenir del hotel. Ya casi me tendré que ir a conocer todo lo que hay aquí en Londres, a ver si logro encontrarme a la Reina de Inglaterra.
Julio 11 del 2019
Ayer llegué de viaje, por lo que hoy me dediqué a desempacar toda mi maleta. Comencé sacando mi ropa y lo que compré en los lugares visitados de Europa. Finalmente desempaqué aquella bonita caja londinense.
Cuando estaba apunto de guardar algunos euros que traía en mi bolsa, decidí guardarlos en la cajita, pero al abrirla me encontré con un colgante de oro, el cual no estaba ahí anteriormente. El colgante tenía por dentro lo que parecía ser un reloj de arena; era circular y se podía mover con una palanca. Debajo del colgante parecía haber una carta. Estaba teñida con un tono rosa y en la parte de atrás del sobre parecía estar escrito con una letra muy fina. Pero lo más extraño de la carta es que estaba escrito con mi nombre: “Loretta Sanquintín”.
Cuando comencé a abrirla, la carta tomó forma de una boca, parecía una carta mágica. Lo admito, en ese momento me asusté porque la carta empezó a hablar:
—Loretta, hoy tienes la oportunidad de viajar en el tiempo; necesitamos tu ayuda para salvar a Cedric Diggory, pues fue asesinado por culpa del Señor Tenebroso y el mortífago Peter Pettigrew durante el Torneo de los Tres Magos. Tu deber es vigilar que Cedric no tome la copa. Además, deberás viajar con Harry, pero ten cuidado porque podrías morir al igual que ambos. Contarás con 24 horas para lograrlo, si no lo logras quedarás atorada en el pasado o peor, podrás ser asesinada por Voldemort.
—E… e… espera, ¿acaso me estás diciendo que tengo en mis manos una vida?
—Así es, pequeña muggle.
— Pero yo… yo no quiero.
—Si no lo haces, nadie más lo hará.
—Está bien, lo pensaré.
—Pero apresúrate porque sólo tienes 24 horas y el tiempo corre. Si lo haces, el día es hoy hace 34 años.
En ese momento la carta se rompió en pedazos y yo entré en pánico.
Estuve veinte minutos pensando en lo qué iba a hacer, qué iba a ocurrir, cuáles eran las consecuencias. Decidí que lo tenía que hacer, así que tomé el giratiempos, lo miré, respiré profundamente y giré hacía ese año…
Tenía 23 horas y 40 minutos para poder salir, tenía que pensar un plan. Así que se me ocurrió tomar la varita de Hermione Granger para prohibirle a Cedric Diggory que tocara la copa y así saliera de ahí vivo porque yo ya le habría hecho un camino hacia afuera.
Julio 11 de 1985
Tenía que pasar desapercibida, tenía que ser extremadamente sigilosa. Estaba en búsqueda de la varita de Hermione… Pensé que para algo me había servido leer cada libro de Harry Potter. La varita debería de estar en la cabina de Gryffindor y ahí fue mi primer destino.
Llegué, subí a donde se hospedaba Hermione y tomé su varita, recordé que necesitaba algo para que nadie me viera, así que tomé la capa de invisibilidad de Harry y salí. El juego comenzaba a las 5 en punto, eran las 4:45; ya no tenía tiempo, así que corrí. Cuando llegué, pude ver a Cedric. El juego estaba a 5 minutos de comenzar, así que esperé.
Dumbledore explicó las reglas del juega para poder comenzar. Me adentré rápidamente detrás de Cedric, utilicé el hechizo de Lumus Solem para abrirme paso por el laberinto. Mi plan estaba saliendo a la perfección y tenía tiempo de sobra. Todo iba bien hasta que Cedric me escuchó, volteó hacia atrás y me quitó la capa.
—¿Quién eres, tú?— Me había dicho, tuve que pensar en algo rápido.
—Hola, soy Loretta, te vengo a ayudar para que salgas vivo de esta situación.
—Pues vete, yo vengo a ganar este juego.
Con la voz temblando le dije —Cedric, vengo del futuro, del año 2019 exactamente, si no te ayudo, vas a morir. Te explico rápidamente: me dieron el giratiempos para poder ayudarte. Tengo 11 horas para regresar o me quedaré aquí para siempre y tú morirás—.
El laberinto se empezó a cerrar así que tomé a Cedric de la mano y empecé a correr pues me quedaban 5 horas para salir.
Pero después, algo terrible pasó; tropecé y me empecé a marear. Ya no veía luz, lo único que veía eran manchas negras alrededor, así que caí al suelo. Cada vez me sentía peor, me quedaban menos de dos horas para salir. Yo no tenía ningún presentimiento de estar cerca de la salida. Cedric me ayudó a levantarme pero las plantas devoradoras me tomaron de los pies llevándome hasta el fondo del laberinto. Cedric corrió para salvarme, tomó su varita y utilizó el hechizo de Lumus, pero ya era demasiado tarde, podía ver mis manos llenas de sangre.
En ese momento caí inconsciente, así que no recordé nada de lo que sucedió después de ver mis manos con sangre. Cuando volteé pude ver que Cedric estaba a punto de tomar la copa con Harry, me apresuré, tomé la copa y llegamos a lo que parecía ser la tumba de Tom Riddle. En el momento en que Peter Pettigrew le lanzó el hechizo de Abada Kedabra a Cedric, me apresuré y me puse adelante de él lanzando el hechizo de Protego Maxima, lo cual creó un escudo protector alrededor. Cuando lo hice, utilicé el hechizo de Bombarda para liberar a Harry de la tumba, sin embargo, Pettigrew alcanzo a tomar sangre de Harry Potter para revivir a Voldemort pero para cuando ya lo habían revivido, Cedric, Harry y yo, ya habíamos tomado la copa y llegado al final de la carrera.
Cuando llegamos Dumbledore me miró extrañamente y me guiñó un ojo. Me quedaban treinta segundos para regresar me despedí y tomé el giratiempos para regresar al presente.
Cuando llegué, parecía que el tiempo no había avanzado, todo seguía igual.
Julio 30 del 2019
Me desperté como un día normal, el aire respingaba a mi alrededor. Estaba abriendo la puerta hasta que vi cómo llegaba un gato pelirrojo con dos cartas. El gato dejó las cartas y me sonrió.
Observé la primera carta y pude ver que tenía el logotipo de Hogwarts con mi nombre. Al mirar que la segunda carta tenía la firma de Cedric, supe que todo había salido justo como debía salir.
FIN

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