La muerte de Sherlock

Por: El Cohen hagadol

Había una vez un señor que se llamaba Jacob y sus amigos le decían Sherlock, pues era muy bueno en las investigaciones. Vivía en una pequeña aldea en el bosque y tenía una hija que era muy malhumorada. En ese bosque estaban siendo atacados por un ejército comandado por un hombre que tenía una religión muy extraña.

Un día la hija de Sherlock estaba patrullando el bosque y vio a una señora armada matando a 7 de las personas del ejército. Después de matarlos siguió su camino y la hija de Sherlock se le paró enfrente, le apuntó con una flecha y le dijo:
– ¿Por qué mataste a esos hombres?
Y la señora le contestó:
-Para sobrevivir y me imagino que tú harías lo mismo.
La hija de Sherlock dijo:
-Si vuelves a aparecer por aquí no dudaré en matarte.
La señora se volteó un segundo y la hija de Sherlock no estaba más ahí.
La hija de Sherlock regresó a la aldea a ver a su padre para reportar lo sucedido. Después de unos días, Sherlock decidió ir personalmente a patrullar el bosque y se encontró en peligro a la misma señora que su hija mencionó, y él la ayudó. Después de la pelea le preguntó su nombre y le contestó:
-Mi nombre es Rosita y busco la fuente divina que oí mencionar en una leyenda.
Sherlock le dijo:
– Ven a visitar mi aldea.
Ella con gusto acudió. Estaban en el túnel para llegar a la aldea cuando de pronto, cayeron piedras de la ladera de una montaña que los separó.
Sherlock le gritó a Rosita:
-Sigue derecho y hallarás la aldea cerca.
Rosita siguió adelante y llegó a la aldea y vio a muchos hombres apuntándole con flechas, acusándola del asesinato de Sherlock. En ese instante llegó Sherlock y les dijo que solo era una amiga.
El ejército atacó la aldea y ella ayudó a los aldeanos. Cuando terminó la batalla quedaron muchos muertos y heridos. Ella siguió con su camino en busca de la fuente divina.
Después de ir a enfrentarse con el ejército, descubrió que la fuente divina era una herramienta que usaba un profeta antiguo la cual podía dar vida eterna.
Regresó a la aldea y le preguntó a Sherlock si sabía algo sobre eso y él le dijo:
-Yo soy ese profeta y usé la fuente divina dos veces, una para mí y una para mi
ejército que se salió de control; ha sido el peor error que he cometido en mi vida.
Después de eso Sherlock le dijo dónde se encontraba su ejército. Rosita fue a esa ubicación y se encontró con un ejército imparable muy antiguo que tenía un punto débil: “un tiro directo a la cabeza”.
Salió de ese lugar a un patio donde se encontró con un helicóptero. Sherlock le habló por radio a Rosita para avisarle que la aldea tenía un lanzacohetes y la podían ayudar.
Después vino el ejército imparable y se enfrentó contra el otro ejército. Los hombres de la aldea destrozaron el helicóptero, Rosita empezó a pelear con el jefe del ejército y lo mató.
Por fin, Rosita encontró la fuente divina. La única forma de matar al ejército imparable era destruyendo esta fuente, pero eso también destruiría a Sherlock.
Sherlock le dijo a Rosita que destruyera la fuente sin importar su vida. Ella lo destruyó a pesar del riesgo de que Sherlock se desvaneciera en la nada. Rosita lo hizo y terminó con el ejército y con Sherlock también.
Después de lo ocurrido, Rosita nunca más volvió a bu

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