Desde cierto punto de vista

Por: Apolo

El momento en el que más creí que ya no había esperanza, fue el momento que más me pudo haber sorprendido, no sólo pensar, si no saber y estar consciente de que sería el tiempo de morir, y de un segundo a otro ser salvado.

Soñaba que era un verano eterno, estaba disfrutando tanto estas vacaciones con Caitlin, no era nada común que nos dejaran tener vacaciones, pero salir del ejército por un tiempo nos quitaría el estrés, ya que en estos pocos tiempos de paz tenía que disfrutar al máximo sin importar mis pecados, sólo éramos ella y yo, por un tiempo, ya no tenía que seguir órdenes de ese maldito extremista reconocido como un héroe por sus victorias, obviamente sin jamás mencionar lo costosas, sádicas y sin piedad que fueron.

El General Eiling era un genio en todo lo que tenía que ver con la estrategia, pero no le daba importancia a todos los soldados que había perdido en esta Tercera Guerra Mundial, siendo el General que más tropas había perdido, no sólo en este base si no en todas las bases de todo el ejército de Argentina. Siempre presumía sus victorias, mencionaba la victoria arrasante en la base 1138B, de los nazis o el exitoso bombardeo en la base nazi, 3277ª. Siempre sin contar lo extremista que llegó a ser. No concuerdo para nada con las tácticas de Eiling, de hecho ningún soldado de nuestro pelotón ha estado de acuerdo con él, pero le teníamos el mayor respeto que cualquiera de nosotros pudiera sentir. El único con las agallas de confrontarlo constantemente era el soldado llamado Harrison, que desde que entró a nuestro pelotón le tuvo un intenso odio que para mí, siempre fue desconocido. Mientras que yo, junto con los demás miembros del pelotón teníamos fuertes lazos, conexiones y amistades, Harrison era totalmente callado sin querer comunicarse con nadie más. Su habilidad con las bombas era bastante conocida y cuando estaba en su tiempo libre, veía películas viejas y tomaba diferentes sabores de vinos.

En el año 2024, los nazis se creían totalmente extintos sólo se contaban las historias de la Segunda Guerra Mundial en los museos, todo el mundo estaba ciego ante la amenaza que crecía poco a poco hasta convertirse en la guerra más desastrosa de la historia. La guerra se extendió a todo el mundo en su totalidad, este ejército lo conocemos como los seguidores del infierno, o también como los seguidores de Hitler, que durante décadas estuvieron ocultos en una base bajo tierra y secuestraban a toda persona.

Hoy es nuestro aniversario, dijo Caitlin, cumplíamos 16 años de casados, en estos días la guerra estaba un poco calmada, por decirlo de alguna manera, así que pedí un permiso para salir tres días y apartarme un poco de lo terrible que estaba siendo mi vida en esos momentos. Me hubiera encantado que fueran eternas esas cortas vacaciones, Caitlin me dijo: “Fred, no te gustaría desertar, abandonar esto y empezar a vivir una vida real, en las zonas seguras al norte”. Interrumpí diciéndole que por supuesto que lo haría, pero que no podría abandonar a Joe, Finn, Julio y al resto del pelotón. Éstas dejarían de ser sólo palabras hasta que había sonado la alarma de mi comunicador, era Harrison alertando que los seguidores del infierno nos habían lanzado una onda expansiva de sobrecarga que había desactivado las torretas de defensa de la base, dejándola vulnerable, así que tenía que ir lo más rápido posible para ayudar, pero sabía que Caitlin quería venir conmigo sin importar el discurso que le daría. Así que le disparé con un arma que paralizaría por dos horas su cuerpo. Me tuve que despedir y me fui en mi moto lo más rápido que pude de regreso a la base.

Recuerdo perfecto ese momento que se repetía en mi mente durante los próximos 11 años. Sólo quedamos mi madre mi hermano Miguel, y yo, en ese búnker escuchando las explosiones, los disparos y las muertes de miles de personas, esos sonidos escuchándolos cada vez más cerca, hasta que un soldado nazi abrió la escotilla del búnker. Mi madre agarró la pistola para defendernos, pero tres soldados le dispararon antes de poder hacer cualquier movimiento. En ese momento caí en trance, dejé de escuchar por unos instantes, empecé a ver borroso y caí al piso viendo cómo se llevaban a Miguel, escuchando a un soldado nazi decir: “a éste llévenselo a la base 3277A”, desde ese día perdí las ganas de vivir, pero había un único motivador que era encontrar y salvar a mi hermano.

Fred, ¿ya estás por llegar? Me dijo Eiling, contesté, voy lo más rápido que pueda. Cuando por fin llegué todos estaban en caos, le pregunté al General Eiling qué estaba sucediendo, él, alterado me respondió con un golpe enseñando con sus binoculares un misil nazi de destrucción masiva que estaba por llegar a la base y no lo podíamos detener porque habían deshabilitado nuestras torretas de defensa. Yo sólo pensaba que era nuestro final, que todo estaba perdido y que no podía despedirme de Caitlin. Así que en unos instantes después, vi un helicóptero saliendo de la base dirigiéndose hacia en misil, entonces traté de comunicarme con el helicóptero y estaba siendo conducido por Harrison, le pregunté qué estaba haciendo; que no se estrellara contra el misil y que deberíamos de buscar otra forma de detener el misil ,pero me dijo: Tengo el helicóptero lleno de bombas, las suficientes para que cuando me estrelle contra el misil, la explosión sea en el cielo y no haga daños a la base y el resto del país.

Cuando entré a la fuerza no pude salvar a mi hermano, Eiling bombardeó la base nazi en la que estaba capturado, no pude impedir que lo hiciera. Por eso es que le tuve un gran odio, pero esta vez puedo impedir que todos mueran.

Justo antes de estrellarse me dijo sus últimas palabras: “esta va por ti Miguel” y chocó con toda velocidad sin dudarlo, acabando con el misil y no sólo salvando a la base sino a todo el país.

Han pasado unos días desde ese suceso, antes de su sacrificio pensaba que a él sólo le importaba su bienestar, pero en realidad estaba buscando cómo salvarnos y hacer una diferencia, decepcionado con la vida y con el General Eiling, que desde el acto heroico de Harrison, el General desapareció…

admin