Común y Corriente

Por: Atenea

Era lunes, un dÍa común y corriente, Emy una niña callada entraba a su clase, ella siempre estaba metida en su propio cuento, nunca ponía atención al mundo alrededor de ella, incluso empezó a dudar de ella misma como siempre lo hacía, “¿Está bien lo que estoy haciendo? ¿Esto es todo un sueño? ¿Cuál es el propósito del sufrimiento?” Millones de pensamientos filosóficos llenaban su cabeza.

En eso, la clase empezó. “Buenos días muchachos” dijo la maestra de Histori., Emy levantó la cabeza y con ella su sufrimiento. Ve a la maestra y casi murmurando regresa el “Buenos días” de la maestra. La clase continuó y la maestra comenzó a hablar de 1929. La cabeza de Emy, como solía suceder, empiezó a dar vueltas, “¿Por qué está aíi el mundo? ¿Qué si todo esto es plan de la sociedad, nos usan y nos arrugan para tener una sociedad que es perfecta para ellos?”.

Las clases pasaron, Emy se llenó de ideas. En la clase de inglés Emy tomó asiento en la esquina superior derecha, a la mitad de la lección del libro de “The Boy in the Striped Pijamas” se escucharon dos sonidos increíblemente fuertes, el maestro después de ver a sus alumnos con una expresión congelada les dijoque se escondieran detrás de una mesa y que guardaran silencio. Emy corrió detrás de la mesa del maestro, empezó a pensar en todas las cosas que nunca hizo, las acciones de las que se arrepentía. Emy empezó a sollozar igual que los niños de su salón, esperando a que todo estuviera a salvo otra vez. En eso se vio una sombra detrás de la puerta, todos guardaron silencio y rezaron por su vida.
Entró un señor enorme vestido con prendas negras, se veía como le salía humo gris de sus ojos, se veía la intención que él tenía en su expresión de terror.
El señor comenzó a lanzar disparos al aire, entró al salón y tomó a Emy del cabello, la llevó al centro del patio escolar y demandó que los alumnos salieran de sus escondites o mataría a su presa.
Emy estaba completamente congelada, ella sentía como su boca estaba perdida de palabras y como su cuerpo temblaba con una magnitud enorme, sentía el frío interminable de la mañana y la mala vibra del señor de ojos grises. Lo único que podía hacer era llorar silenciosamente y pensar en sus últimos momentos de vida.
-“¿No lo ven?” – dijo el señor de humo negro. – “El monstruo que nos rodea, el feo y oscuro monstruo que nos rodea”
Hubo silencio después de que el señor de humo negro dijo sus palabras, después de un rato el señor perdió la paciencia y le disparó a Emy en la pierna, de repente su sollozar se convirtió en un grito de dolor, sus lágrimas empezaron a salir igual de rápido que su sangre. Emy pensó en cómo su pierna empezaba a sentirse completamente nula, sintió su vida escapando con cada gota de sangre, los alumnos de la escuela dejaron salir un suspiro y el señor comenzó a hablar de nuevo.
-“¡No la quiero lastimar más! Ella es una simple niña, pero si eso es lo que se necesita para que me escuchen las personas ignorantes, eso es lo que haré”.
Emy veía a sus compañeros con una expresión de auxilio, los niños se empezaron a calmar y escuchar al señor.
-!¿Ya me quieren escuchar?! – gritó el hombre. – “¿Por qué hago esto?, ¿Por qué tengo que aplastar a todos para llegar a ser el más grande?, ¿Por qué no puedo vivir una vida feliz? ¿Tengo que robar y matar para ser el poderoso?, ¿ Por qué no estamos satisfechos con estar juntos? Tuve que hacer a alguien sangrar para que escuchen ¿Qué tengo qué hacer para que cambien? ¿Matarlos?!
Hubo un silencio largo, la escuela se llenó de suspiros y sollozos, en un momento se escuchó otro balazo.
Emy sabía que su dolor llegaba a un fin, ella siempre pensaba que la vida era cruel y que su depresión dolía mucho pero nunca imaginó que dolería más que un disparo en el corazón, en un suspiro sus preocupaciones se volvían invisibles y sus gritos se volvían hechos a la distancia.
Lo único que escuchaba era:
-¡Emy! ¡Emy! ¡Emy!
-Ya que piensas que mi clase es tan aburrida para quedarte dormida le podrías, por favor, decir a toda la clase, ¿Que pasó en 1929?
-La gran depresión maestra.- Contestó Emy
-Muy bien, te salvas de esta, ya acabó la clase.
Emy salió de su clase sabiendo que su sueño era más que solo una historia de ficción creada en su cabeza, sabía que algo había de representar, que había algo escondido tras su sueño, ella sabía que lo que tenía que hacer era…romper el sueño, porque en fin. Todo es una simulación.

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