El mundo de los sueños

Por: Popera

Había una vez niña llamada Estrella que tenía cabello lacio, rubio y sedoso, vivía en un lugar lejano en las montañas, provenía de una familia muy estricta con ideas muy aferradas a la ciencia, sólo creían en cosas que ellos podían ver o comprobar. Siempre estuvo segura que las ideas de sus padres eran correctas.

Nunca le gustó leer cuentos de hadas o princesas consideraba que lo único que valía la pena eran cosas que ya habían ocurrido en el pasado. Estrella estudiaba en casa, su madre siempre con vestimenta formal le daba lecciones de literatura y su padre de matemáticas, siempre serio y educado. Para ellos era muy importante que Estrella aprendiera ciencias por eso acordaron contratar a un científico de mucho renombre, el Dr. García, que siempre fue una gran influencia en el mundo de la ciencia. Los sueños los veía como pesadillas, ya que no le gustaba imaginarse nada nuevo.
Un día Estrella estaba haciendo su tarea de Matemáticas y se quedó mirando hacia la ventana pensando en su respuesta, de pronto vio un árbol muy seco florecer en cuestión de segundos y decidió hacer experimentos con él porque según sus investigaciones de los árboles de ciencias eso nunca había pasado.
Salió corriendo hacia el árbol y con solo tocar una hoja el mundo cambió totalmente de color. El rojo era verde, el azul era amarillo y todos los colores del mundo que ella veía cambiaron.
Rápidamente arrancó la hoja y se lo fue a enseñar a sus padres, pero cuando entró a su casa el mundo estaba lleno de princesas, hadas, magos y magia. Estrella estaba aterrorizada y no sabía qué hacer. De pronto se acercó una hada llamada Danna, con vestido rojo y alas transparentes, le dijo:
-Hola pequeña, ¿cómo te llamas?
Ella le contestó tartamudeando.
-Mi nombre es Estrella, me puedes decir en qué clase de mundo estoy.
Danna le contestó -Estás en El mundo de los sueños, estás aquí para que te enseñemos cómo usar tu magia interior.
-¿Mi magia interior? -preguntó Estrella aterrorizada.
Danna le dijo – No te puedo decir mucho pero lo que sí te puedo decir es que lo nuevo no es malo y que yo como hada estoy segura de que podrás salir de aquí solo cree en ti.
De pronto Danna desapareció mágicamente.
-No te puedes ir. – Le gritó al aire. -No puedo hacer esto sola. Pero nadie le contestó nada.
Se acercó a magos, princesas y a todos los que veía pero nadie le podía contestar que estaba pasando.
Las cosas más raras empezaron a pasar, los magos volaban las princesas a cantaban, como si estuviera dentro de un libro.
Estrella dijo -Ya sé que está pasando, estoy soñando.
Se pellizcó en el brazo, pero y lo único que ocurrió es que le doliera un poco el brazo
Estrella gritó. -¿Qué está pasando? ¿Por qué no puedo salir de aquí?
De pronto un payaso con una nariz roja y circular se acercó y le preguntó:
-¿Por qué te quieres ir? Apenas llegaste.
-A mí nunca me han gustado estas cosas porque yo creo en la ciencia.
-No creo que la ciencia pueda funcionar en este mundo pero podemos platicar de ciencias si quieres, pero antes te quiero conocer. ¿Cómo te llamas?
-Me llamo Estrella. – le dijo con entusiasmo. Tú, ¿Cómo te llamas?
-Yo me llamo Jaime.
-Mucho gusto.
-Mucho gusto. -Le dijo Estrella. Tú sabes sobre la ciencia.
-Sí claro.
Empezaron a platicar y todo lo que se imaginaban se volvía realidad y aparecía en el mundo exactamente como se lo imaginaban. Empezaron a ver científicos y experimentos, era increíble.
-¿Cómo lo hiciste? – le preguntó Estrella.
-Yo no lo hice simplemente se llama imaginación, son cosas que ves en tu cabeza.
-Es increíble, nunca me había pasado antes.
Después de mucho tiempo platicando resultó que Jaime sabía mucho más de ciencias que muchas personas que conocía.
Estrella le preguntó -¿Cómo sabes tanto? ¿En qué escuela estudiaste?
-Nunca estudié en una escuela en particular, pero yo aprendo de las personas que conozco y poco a poco aprendí todo esto.
Estrella muy confundida le dijo -Pero según lo que yo sé si no vas a una escuela o no tienes maestros no tendrías los mismos conocimientos que las demás personas. No pienso igual. Creo que cuando a una persona le gusta algo y es bueno en eso puedes aprender las cosas con ayuda de las personas que saben algo de ese tema. -Tal vez tienes razón. -Le dijo Estrella.
De pronto el payaso desapareció.
Danna, el hada apareció.
Estrella le dijo a Danna – Ya puedo regresar, ya aprendí todo lo que tenía que aprender.
-Siempre hay algo más que aprender si dices que ya sabes todo no vas a poder aprender más, pero ya has hecho un avance.
Otra vez desapareció Danna, le iba a gritar que no se fuera, pero se distrajo viendo una mujer muy alegre que no paraba de sonreír se dirigió a ella para preguntarle sobre la causa de su alegría. La mujer le contestó que se había acordado de un chiste.
Estrella quedó sorprendida porque no sabía lo que era un chiste. Miriam le explicó en qué consistía un chiste y le contó uno. Cuál fue la sorpresa de Estrella al sentir que las carcajadas salían espontáneamente. Miriam la miró con dulzura y se despidió de ella.
Estrella se despidió de todos, de aquel mundo fantástico. Aprovechó la primera oportunidad para pedirle a sus padres que la enviaran a una escuela para conocer gente, tener amigas. Ellos dudaron un momento, pero al ver la ilusión en la cara de su hija no lo dudaron.

admin